Autor: CCB Erlanger

  • ¿Cómo dejamos de hacernos daño?

    ¿Cómo dejamos de hacernos daño?

    Escritura

    “porque todos ofendemos en muchas cosas. Si alguno no ofende en palabra, este es hombre cabal, capaz también de frenar al cuerpo entero.” Santiago‬ ‭3‬:‭2‬

    Debido a que la comunidad espiritual está profundamente entrelazada con la identidad, la pertenencia y el sentido de seguridad de una persona, el dolor de la iglesia a menudo resulta en desorientación espiritual, angustia emocional e incluso trauma.

    La iglesia no suele lastimarse unos a otros porque quieran hacerlo; por lo general, sucede porque somos apasionados, estamos cansados, nos sentimos incomprendidos o inseguros, o cargamos con viejas heridas. Pero eso no hace que duela menos.

    Hay lastimaduras que ocurren intencionalmente o sin saberlo y accidentalmente. Me sorprende la frecuencia con la que los individuos o las iglesias que «lastiman» a alguien no tienen idea de que se haya producido una ofensa. Están saltando regocijándose en el Señor mientras, sin que ellos lo sepan, nubes oscuras de ira y resentimiento se arremolinan sobre sus nombres y reputaciones. Y siempre estoy afligido por la persona que experimenta el dolor.

    El dolor es inevitable. Así como en una familia hay lastimaduras. En un matrimonio hay heridas. Pero acaso eso nos detiene de casarnos o tener una familia? Y cuantos veces tendremos que pedir perdón en nuestra familia? Muchas. En la familia de Cristo no es la excepción.

    Pero si hay algunos principios que como iglesia podemos practicar para evitar  dolor causado en la iglesia. Esto requiere una comunicación proactiva y humilde (Mateo 18:15–17), priorizar la unidad relacional por encima de la uniformidad y perdonar activamente, tal como lo hizo Cristo (Colosenses 3:13). 

    Un principio para dejar de lastimarnos.

    La Lengua. La lengua es la causa del mayor dolor en la iglesia a través del chisme, la calumnia y el habla no edificante; estos actúan como un fuego que divide a las comunidades, destruye reputaciones y contrista al Espíritu Santo. Aunque a menudo se enmascara como “peticiones de oración” o “inquietudes”, el mal uso de las palabras dentro de la comunidad eclesial puede ser más destructivo que el pecado flagrante, separando a amigos cercanos y causando un dolor relacional duradero.

    Cómo la lengua causa el mayor daño en un una iglesia: 

    1. El chisme enmascarado como preocupación

    • Peticiones de oración disimuladas: La forma más dañina de chisme ocurre cuando las personas comparten información íntima y privada sobre las luchas de alguien bajo el pretexto de pedir a otros que oren por esa persona.
    • Bocados deliciosos: Proverbios 18:8 señala que el chisme es como “bocados deliciosos” (o comida sabrosa) que descienden hasta lo más profundo del ser, lo cual hace que resulte tentador compartirlo, pero venenoso para la comunidad.
    • Separa a los amigos: El chisme desgarra relaciones que están destinadas a permanecer unidas, creando facciones y desconfianza dentro de la congregación. (outreachmagazine.com)

    2. Calumnia y crítica negativa

    • “Estocadas de espada”: Las palabras imprudentes y duras se comparan con estocadas de espada, causando heridas profundas que pueden tardar años en sanar. 
    • Calumniar la imagen de Dios: El libro de Santiago señala la hipocresía de alabar a Dios el domingo y maldecir a los hermanos en la fe —quienes han sido hechos a imagen y semejanza de Dios— con la misma boca el lunes.
    • Crítica innecesaria: Compartir comentarios negativos sobre alguien que no son constructivos ni necesarios —incluso si son ciertos— destruye la unidad de la iglesia. (Bible.org)

    3. Hablar sin pensar (Palabras ociosas)

    • El poder de las cosas pequeñas: Al igual que un pequeño timón dirige un barco, unas pocas palabras “casuales” pueden destruir la reputación de una persona o desviar el curso de su caminar de fe.
    • Palabras ociosas: Jesús advirtió que las personas rendirán cuentas por cada “palabra ociosa” que pronuncien, incluyendo aquellos comentarios descuidados y poco reflexivos que hieren a los demás.

    4. Sembrar discordia y contienda

    • «Susurradores»: Cuando alguien actúa como un «susurrador» (chismoso), siembra contienda y conflicto que, a menudo, resultan en que las personas abandonen la iglesia o pierdan su fe.
    • Falsos maestros: La lengua causa un daño inmenso cuando ciertos individuos —especialmente aquellos en posiciones de liderazgo— hablan sin una preparación cuidadosa, apartando así a las personas de la verdad. (Bible.org)

    5. Redes sociales y chismes digitales

    • Ataques encubiertos: Con frecuencia, las personas se esconden detrás de las redes sociales, publicando comentarios hirientes sin nombrar directamente a la persona; sin embargo, el destinatario resulta obvio, lo cual crea un ambiente tóxico, tal como se abordó en el punto 

    Resumen de las consecuencias:

    El daño causado por la lengua suele ser irreparable en esta vida. Convierte a la iglesia en un lugar de heridas en lugar de sanación, provocando que muchos se aparten de su fe.

    La biblia nos dice, “Ninguna palabra obscena salga de su boca sino la que sea buena para edificación, según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen.” Efesios‬ ‭4‬:‭29‬

    Como dicen, “si no tienes nada bueno que decir, no digas nada”. Cuidemos nuestra lengua. 

    Reflexion

    ¿Cómo estás cuidando tu lengua? Estás alabando a Dios y al mismo tiempo maldiciendo a tu hermano? Cómo puedes mejorar tu hablar y cuidar tu lengua de hablar  palabras que causan heridas ? 

    Oración

    Señor tu palabra nos dice que todos ofendemos muchas veces. Ayúdanos con tu Espíritu Santo a que hablemos solamente palabras buenas para la necesaria edificación de tu iglesia. Perdónanos dónde hemos sido causa de tropiezo por nuestras palabras. En el nombre de Jesús, Amén

  • Como Afrontar Lastimaduras de la Iglesia. 

    Como Afrontar Lastimaduras de la Iglesia. 

    Dios no te lastimó, fueron Personas. Personas pecadoras y quebrantadas en necesidad de un Salvador cada día. (Quiero aclarar que si sufrimos algún trauma infantil, no es razón para culpar a nadie por nuestras decisiones hoy. Si vivimos como víctimas toda nuestra vida, el enemigo tomara ventaja de eso). 

    Antes de continuar a como afrontar las lastimaduras dentro de la iglesia, me gustaría nombrar algunos otros tipos.  El dolor de la iglesia es más que la decepción con un sermón o el desacuerdo sobre la preferencia del ministerio. Puede incluir: 

    • Daño relacional (chismes, traición, vergüenza, exclusión, abuso) 
    • Falta de apoyo (o incluso oposición) del liderazgo de la iglesia en tiempos de crisis 
    • Crítica o condena cuando la situación requiere gracia y verdad 
    • Patrones de conflicto poco saludables o pecado no resuelto dentro del liderazgo 

    Como afrontar el dolor. 

    1. Reconoce el Dolor y llévalo al Señor. Es esencial reconocer y validar el dolor que has experimentado. Reprimir o negar la herida solo prolonga el proceso de sanidad.
    2. Sé intencional, vigilante y atento a lo que el diablo se propone hacer en este mundo, incluida la Iglesia. 1 Pedro 5:9 – Sean sobrios y velen. Su adversario, el diablo, como león rugiente anda alrededor buscando a quién devorar. Mantente consciente de las estrategias del enemigo, mantente firme en tu fe y resístelo. Efesios 4:27- no le den lugar al diablo. Muchas veces las heridas son causadas por ataques del enemigo entonces se convierte en una guerra espiritual. 
    3. Sé consciente de tus expectativas ocultas frente a las expectativas realistas. Muchos tienen expectativas de que la iglesia debería satisfacer nuestras demandas y de que nuestros lideres deberían ser perfectos, estar siempre disponibles y ser sensibles a todas nuestras necesidades. Esto simplemente no es realista. Los pastores y líderes de la iglesia, al igual que nosotros, son seres humanos imperfectos que fallan y cometen errores. 
    4. Busca apoyo. Nadie debería recorrer el camino de la sanidad en soledad. Procesar tu historia junto a alguien de confianza puede brindarte un consuelo y una orientación invaluable. Hay sanidad cuando confesamos- Santiago 5:16- Por tanto, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros de manera que sean sanados. La ferviente oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.
    5. Perdonar y reparar. El perdón es necesario en el proceso de sanidad. Perdonar no significa condonar ni justificar las acciones que te causaron daño. Consiste en liberarte de la carga del resentimiento y la ira. Efesios 4:31-32 : Quítense de ustedes toda amargura, enojo, ira, gritos y calumnia, junto con toda maldad. 32 Más bien, sean bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándose unos a otros como Dios también los perdonó a ustedes en Cristo.  Lleva tu dolor a aquellos que realmente te ofendieron y busca la reconciliación, y si es necesario, toma ayuda piadosa e imparcial. 
    6. No se dejen llevar por la inercia. A veces tenemos que dejar una iglesia para permanecer con Jesús, pero no se mantengan alejados por demasiado tiempo. Aun cuando somos dañados por la iglesia, todavía necesitamos una comunidad. Dediquen tiempo diario Palabra de Dios para reflexionar y descansar, adorar tanto en privado como en comunidad, y manténganse en conexión con mentores y con aquellos que los aman.

    Ultimos puntos 

    La frase «La iglesia me lastimó» tiene que ser algo que permitas que el Señor sane y comienza a reemplazar tu vocabulario. Porque afecta tu corazón hacia toda una congregación, muchos de los cuales probablemente son inconscientes de tu dolor.

    No culpes a «la iglesia». No difundas tu «dolor» en un área más amplia. Si lo haces, te dominará. Pero si apuntas a tu dolor y a tus esfuerzos de reconciliación experimentarás libertad del dolor. 

    Encuentra una iglesia local a la que puedas unirte. Empieza despacio si es necesario. Pero deja que la gracia del Señor venga a ti en la comunión de Su pueblo. Así es normalmente como Él nos consuela en nuestros problemas y dolor (2 cor. 1). Vive en la esperanza. Tu Señor también es el Señor de la Iglesia. Él se preocupa por tu quebrantamiento, pero también por el quebrantamiento de la Iglesia.

    ¿Y sabes qué? Tu dolor es el medio que Él usará para enseñar a la iglesia a crecer en el amor y su amor será el medio de tu sanidad.

  • Como Detectar el Abuso Espiritual

    Como Detectar el Abuso Espiritual

    Escritura: 

    2 Pedro 2:1- Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

    En primer lugar, es importante entender qué no es el abuso espiritual. Las cosas que no entran en la categoría de abuso espiritual incluyen: proclamación autorizada de la verdad bíblica, la administración estratégica y aplicación de normas éticas establecidas. Además, la amonestación, la reprimenda y la disciplina apropiadas tampoco califican como «abuso espiritual».

    En su libro, «El poder sutil del abuso espiritual», los autores David Johnson y Jeff Van Vonderen afirman que este tipo de abuso es «el maltrato de una persona que necesita ayuda, apoyo o mayor empoderamiento espiritual, con el resultado de debilitar, socavar o disminuir el empoderamiento espiritual de esa persona».

    Señales de abuso espiritual: 

    Liderazgo dominante: Los líderes afirman que no pueden ser interrogados, exigiendo obediencia incuestionable y tratando el cuestionamiento como rebelión contra Dios. 

    Manipulación de las Escrituras: Malinterpretar o usar textos religiosos para justificar el abuso, culpar a las víctimas o hacer cumplir reglas rígidas y manipuladoras. 

    Tácticas de vergüenza y miedo: Usar el miedo (por ejemplo, afirmar que Dios retirará el amor) o la vergüenza pública para controlar el comportamiento y castigar la desobediencia. 

    Aislamiento y control: Presionar a los miembros para que corten los lazos con familiares o amigos fuera de la iglesia y desalentar la interacción con el mundo exterior. 

    Manipulación de recursos: Obligar a los miembros a dar dinero, tiempo o favores inapropiados a menudo enmarcados como un requisito de fe.

    Secreto forzado: Exigir que los problemas dentro de la iglesia permanezcan ocultos, impidiendo que las víctimas busquen ayuda externa

    Impacto en la víctima

    El daño espiritual puede ser tan profundo como cualquier otro abuso. 

    • Sentimientos de culpa y vergüenza constantes por no cumplir con expectativas irreales.
    • Crisis de fe: Muchas personas terminan abandonando su fe por completo debido a la distorsión de la imagen de Dios que les fue impuesta.
    • Dificultad para confiar en futuras comunidades o relaciones de ayuda. 

    Deborah Layton, sobreviviente de Jonestown, escribió: «Cuando se prohíben nuestros propios pensamientos, cuando no se permiten nuestras preguntas y se castigan nuestras dudas, cuando se censuran los contactos y las amistades fuera de la organización, se está abusando de nosotros por un fin que nunca justifica sus medios.» (Seductive Poison. New York: Anchor Books, 1998, página 299).

    Pedro nos advirtió que «habrá entre vosotros falsos maestros» (2 Pedro 2:1). Al describir a estos falsos maestros, Pedro señala su tendencia a abusar de sus seguidores: «y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas» (versículo 3). Aquellos que intentan usar la Palabra de Dios para aprovecharse de la iglesia son mentirosos codiciosos, y traerán el castigo divino sobre ellos: «ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme» (versículo 3).

    Porque es necesario saber esto? 

    1. Efesios 4:11-14 nos dice que debemos estar creciendo en su Palabra para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por todo viento de enseñanza y por la astucia y las artimañas de hombres que engañan. 
    2. Quizá estas enfrentado algun tipo de abuso espiritual ahora. Si lo estas, debes saber que no es lo que Jesús enseña y debes comprender en su Palabra que es lo correcto para que te lleve a tomar un decision según Sus propósitos. 
    3. Para que sepas que lo que estas enfrentando Dios lo puede usar para bien, para que puedas ayudar a otros salir de ese ciclo. 

    Complices

    Cuando el abuso espiritual se infiltra, en especial en una congregación, puede suceder que quienes admiran de manera desmedida o quienes apoyan con una lealtad ciega a los agresores, pueden terminar siendo cómplices del abuso (una lealtad incorrecta e injusta, porque apoya lo malo ante Dios). En pocas palabras, terminan convirtiéndose también en abusadores al tolerar, ser negligentes o indiferentes ante el abuso que se ejerce hacia alguien.

    Sin pensarlo, podemos convertirnos en cómplices del abuso espiritual cuando lo permitimos o somos indiferentes ante el dolor y el daño que se le pueda estar ocasionando a otro hermano, cuando participamos a través de las burlas, reforzando los comentarios, señalamientos y humillaciones que se realizan en contra de alguien, y el rechazo. «La triste realidad es que, a veces, hay más temor por desagradar al hombre que a Dios».

    Aplicación

    Ora constantemente, sin cesar; pídele sabiduría a Dios, aférrate a Su Palabra, estudia e investiga acerca del abuso espiritual con la Palabra en la mano; es decir, filtrando todo lo que escuchas y lees con la Palabra.

    Perdona a quienes te han ofendido, lastimado o herido; pide a nuestro Padre que los bendiga y no correspondas con mal, deja tu causa en manos del Señor. Ten la seguridad de que nuestro Padre no se quedará en silencio, Él te dirá qué hacer y cómo hacerlo.

    Él sanará tu corazón y te liberará de cualquier yugo de opresión, de toda atadura que te haya esclavizado por causa del abuso.

  • Porque me Siento Lastimado en la Iglesia?

    Porque me Siento Lastimado en la Iglesia?

    Escritura: 

    Hebreos 4:15-16: Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. 16 Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos ayuden oportunamente.

    Hay un porcentaje de personas que no tuvieron una relación sana en su hogar. Y al ir a la iglesia, un lugar de seguridad y refugio, se pueden activar esos traumas del pasado. Hay heridas muy dentro de nosotros de las que no somos conscientes, y esas heridas se pueden trasladar a la iglesia. En que formas? 

    Miedo a la autoridad/a Dios: Quienes sufrieron abusos o la distancia de sus padres pueden ver a Dios como un castigador que juzga, en lugar de un ser amoroso, lo que lleva a una adoración basada en el miedo.

    Desconfianza en el liderazgo: El mal uso de la autoridad espiritual en el pasado puede provocar que los adultos sean hipersensibles o desconfíen de los pastores y líderes de la iglesia, temiendo el control o la manipulación.

    Desapego o insensibilidad emocional: La negligencia infantil puede dificultar la conexión emocional durante la adoración o la sensación de seguridad en un grupo.

    Actuar para obtener aceptación: Si el amor fue condicional en la infancia, una persona puede sentir que debe esforzarse, actuar a la perfección o sobreactuar para ganarse la aprobación de Dios o de la iglesia.

    Sentimientos de indignidad/vergüenza: La creencia arraigada de ser «demasiado sensible» o «malo» puede hacer que los creyentes sientan que no pertenecen o que no son dignos de la gracia.

    Todas estas heridas del pasado pueden afectar en como adoras a Dios, como te llevas como otros hermanos, etc. 

    Como podemos sanar de esa trauma para que podamos disfrutar y amar sin limites a la iglesia de Dios? 

    1. Reconocer y validar el dolor: El primer paso consiste en reconocer que el dolor causado desde tu infancia y como afecta la vida espiritual.
    2. Buscar una comunidad segura: Encontrar una iglesia que fomente la empatía, la seguridad y la transparencia —en lugar de la vergüenza o el control excesivo.
    3. Practicar el lamento: Presentar ante Dios un dolor crudo y honesto —en lugar de fingir que todo está bien.
    4. Replantear la teología: Trabajar activamente para comprender a Dios a través de unos lentes de compasión (en su palabra), en lugar de hacerlo a través de la lente de experiencias infantiles abusivas.

    Reflexión

    Quizás has sufrido algún trauma infantil- abandono, rechazo, humillación, traición, injusticia, y esto ha dejado una huella en tu edad adulta. 

    Es importante pedirle a Dios que te revele heridas o traumas de las cuales nos estas consciente. Y llevarlas a la cruz y permitir que Dios comience a traer sanidad en esas areas. Y hablar con algún mentor maduro para ayudarte en el proceso. No lo hagas solos. 

    Oración

    Dios de todo consuelo, te necesito. A veces siento la tristeza que todavía pesa, el miedo que aún me persigue, la vergüenza que todavía oprime mi corazón y la ira por que esto haya sucedido. No quiero que el trauma del pasado afecte mi relación contigo ni a mis hermanos y hermanas. Revélame areas en que tengo que dejar que tu sanidad venga a mi. En el nombre de Jesús, Amén.

  • Tienes Dolor que ha Causado la Iglesia?

    Tienes Dolor que ha Causado la Iglesia?

    Escritura

    Génesis 3:1-7

    Esta semana estaremos mirando más profundo en lo que son las heridas causadas por la iglesia. 

    Pocas heridas duelen tanto como las heridas causadas por la iglesia. Las personas se unen a las iglesias esperando encontrar un lugar de amor, gracia y seguridad; un lugar que se vea y se sienta como el corazón de Jesús. Lamentablemente, la realidad del pecado a menudo estropea esto, y la gente termina herida.

    La serpiente infligió un trauma a la pareja en el capítulo 3 del Génesis, y esa ha sido su estrategia desde entonces. La intención del diablo es utilizar el trauma en todas sus formas, en todos los niveles y en todos los lugares, incluida la iglesia. Su propósito del diablo es pervertir lo bello y herir a los hijos de Dios.

    A lo largo de las Escrituras encontramos a hombres y mujeres que reconocieron con franqueza que una vida dedicada a amar a Dios, amar al prójimo e ir a hacer discípulos no es para los débiles de corazón. Amar y servir al pueblo de Dios es un trabajo arriesgado.  Podemos ser profundamente heridos por aquellos a quienes amamos. 

    El dolor causado por la iglesia puede manifestarse de diversas formas, abarcando desde el abuso emocional, físico y espiritual.  Puede derivar de conflictos con el liderazgo eclesiástico, desacuerdos doctrinales, maltrato por parte de otros creyentes. 

    El  impacto de este dolor puede ser devastador, sacudiendo la fe hasta sus cimientos y dejando heridas emocionales perdurables.

    Jesús, nuestra esperanza viva, desea que todos sus hijos se reconcilien con Él y entre sí.

    ¿Cómo sanamos después de haber sido traicionados por aquellos en quienes confiábamos?

    Acompáñenme los siguientes días para mirar lo que la escritura nos dice acerca de este tema. 

    Reflexion

    ¿Te ha hecho daño alguna iglesia? Si es así, no estás solo. Pero no debes ni cargar ese dolor ni darte por vencido. El amor te llama a tomar un paso más. 

    Oración

    Dios, quiero seguir adelante. Ayúdame a comenzar a sanar, enfocándome en la verdad acerca de quién soy en el amor de Cristo, y en mi gran valor ante tus ojos y en la Iglesia de Cristo. Ayúdanos a perdonar y a soportarnos unos a otros. En el nombre de Jesús, amén. 

  • Ten Cuidado de ti Mismo

    Ten Cuidado de ti Mismo

    “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan.”
    ‭‭1 Timoteo‬ ‭4‬:
    ‭16‬

    Estas fueron las palabras del apóstol Pablo al pastor joven Timoteo. Nos habla de la importancia de cuidarnos de nosotros mismos. Se dice que nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Cuando pensamos que estamos bien, o que estamos tan fuertes que no podemos caer.

    Pablo también le escribe a los Corintios en 1 Cor. 10:12 “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.”

    Aquel que cree estar firme no debe mostrarse confiado ni seguro, sino mantenerse en guardia. Otros han caído, y nosotros también podríamos caer. Cuando más confiamos en nuestra propia fuerza, es cuando más propensos estamos a sentirnos seguros y a bajar la guardia y cuando más probabilidades tenemos de caer.

    La fuerza que no se vigila en realidad es una doble debilidad porque es allí donde las tentaciones menos probables minan tu fuerza. Los personajes de la Biblia tropezaron en sus puntos fuertes, no en los débiles.

    Cuídate de pensar que las áreas en las que has triunfado en el pasado son las que tienen menos probabilidad de hacerte tropezar y caer.

    No trates de predecir de dónde vendrá la tentación. El verdadero peligro está en lo improbable. Es después de una gran experiencia espiritual que vienen las tentaciones improbables.

    Lo primero que todo obrero cristiano debe vigilar es su propia vida —no solo su vida exterior, sino también sus pensamientos y sentimientos interiores—. Por muy recta que sea la doctrina de una persona, o por muy eficaz que sea en su enseñanza, si existe una falla en su vida interior o exterior, esta la arruinará.

    Dios nos guarda por su poder, pero nosotros debemos de seguir manteniéndonos alerta. Velar y orar.

    Reflexión

    ¿Has permanecido fiel a Dios durante las pruebas grandes e intensas? Ahora cuídate de las corrientes ocultas. La desconfianza en sí mismo es lo que nos impulsa a la vigilancia y a la dependencia de Dios. En qué áreas confías más en ti que en Dios?

    Oración

    Señor la mejor forma de cuidarnos de nosotros mismos y permanecer firmes es no confiar en nosotros mismos sino estar totalmente dependiendo de ti. Ayúdanos a perseverar y persistir en tu palabra cada día. A mantenernos alerta después de las victorias. Que nuestras emociones y pensamientos estén alineados a tu Espíritu y reprender toda altivez y orgullo. Guárdanos con tu poder por la fe hasta de día de tu venida. En en nombre de Jesús, amén.

  • Velando con Jesús

    Velando con Jesús

    Velad conmigo», Mateo 26:38

    Durante las primeras etapas de nuestra vida cristiana no velamos con Jesús sino que velamos por el. Velar con el es estar en su Palabra cada día de nuestras vidas por el poder del Espíritu Santo. No podemos velar con Jesús en nuestras propias fuerzas. Yo intentaba hacerlo en mis propias fuerzas, pero no lo lograba, porque estaba velando por Jesús. Y muchas de nuestras reuniones, servicios, vigilias, estudios bíblicos, pensamos que estamos haciéndole un favor a Dios. Pero Dios no necesita favores.

    Nuestro Señor está tratando de que nos identifiquemos con Él a través de la experiencia de un «Getsemaní» personal. Si el Señor nos pide que oremos con el, decimos “es muy temprano Señor”, si nos pide que compartamos el evangelio con alguien, decimos “es muy riesgoso Señor”.

    ¿Como comprenderemos a Jesús lo suficiente para velar con Él en su Getsemaní, cuando ni siquiera sabemos por qué está sufriendo? No sabemos como velar con Él.

    Solamente estamos acostumbrados a la idea de que Jesús vela con nosotros. Pero, ¿estamos nosotros siguiendo a Jesús o queremos que el nos siga a nosotros? Cuando nosotros tengamos tiempo, cuando nosotros estemos con ganas, cuando nos convenga. Jesús quiere que nosotros tengamos nuestro propio Getsemaní.

    Los discípulos amaban a Jesucristo hasta el límite de su capacidad natural, pero no comprendían completamente su propósito. En el jardín de Getsemaní se durmieron debido a su propio dolor. Después sabemos que “todos” abandonaron a Jesús cuando fue arrestado. Pero después de la resurrección y la asunción, “Todos fueron llenos del Espíritu Santo», Hechos 2:4. «Todos» se refiere a las mismas personas que huyeron. Nuestro Señor les había dicho: «Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo», Hechos 1:8. Esto significa que aprendieron a velar con Él por el resto de sus vida.

    Reflexión

    El primero paso para poder velar con Jesús es reconocer el propósito. Porque Jesús quiere que tengamos nuestro propio Getsemaní. ¿Puedes ver porque luchamos como seguidores de Cristo cada día? Está puesta tu mirada en el? O estás queriendo que Jesús vele contigo? Pensando que se trata de ti? A él le costó todo para que a nosotros nos fuera fácil seguirle y velar con el.

    Oración

    Señor tú nos pides que si te queremos seguir, que nos neguemos a nosotros mismos y tomemos nuestra cruz cada día y seguirte. Pero para poder tomar la cruz debemos tener nuestro propio Getsemaní donde este hombre viejo tiene que comenzar a ser tomado por la agonía y tristeza de ir a la cruz. Ayúdanos velar contigo cada día. Te pedimos en el nombre de Jesús, amén.

  • El Enemigo está Derrotado

    El Enemigo está Derrotado

    Génesis 3:1-5,15

    El diablo sigue tratando de engañar al pueblo de Dios. Eva fue atacada en las tres áreas de la cual habló el Apóstol Juan en 1 Juan 2:15-16,

    1. Los deseos de la carne,

    2.Los deseos de los ojos

    3. La vanagloria de la vida

    Los deseos de la carne se refiere a aquellos apetitos corporales y sensuales que emanan de nuestra naturaleza pecaminosa. Los deseos de los ojos se aplica a aquellos deseos perversos que pueden surgir a partir de lo que vemos. La vanagloria de la vida es una ambición impía de exhibicionismo y de glorificación propia.

    Estos tres elementos de la mundanalidad se ilustran en el pecado de Eva. El árbol era bueno para comer: eso es el deseo de la carne. El árbol era agradable a los ojos: eso es el deseo de los ojos. Era un árbol deseable para alcanzar sabiduría: esto describe el orgullo de la vida.

    El Nuevo Testamento advierte que el diablo se viste como un ángel de luz y algo bastante claro es que cuando el enemigo te ataca, usa un disfraz.

    El Dr. Haddon W. Robinson dijo:

    “Cuando Satanás se acerca a ti, no viene en forma de serpiente enroscada. No se acerca con el rugido de un león. No viene con el auxilio de una sirena. No viene con una bandera roja. Satanás simplemente se cuela en tu vida. Cuando aparece, parece casi un compañero cómodo. No hay nada en él qué temer.”

    Si quieres matar a una serpiente le tienes qué dar en la cabeza, la tienes qué aplastar, si no va a seguir con capacidad destructora. Cristo, al morir en la cruz y resucitar, despojó y desarmó por completo a los principados y potestades (Colosenses 2:15), le dió justo donde la destruyó.

    Reflexión

    El cristiano no solo debe rechazar el mundo por lo que es, sino también por lo que hace.

    El versículo 15 nos ordena no amar al mundo. ¿Qué posesiones, actividades, experiencias o relaciones del mundo han robado tu afecto? ¿Cómo puedes apartar tu corazón de esas cosas y volverlo hacia Dios?

    Pídele a Dios su poder para ayudarte a vencer «los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida» (v. 16).

    Oración

    Señor, gracias por no dejarnos a merced de la serpiente. Ayúdame a tener puesta Tu armadura hoy, sabiendo que peleo con la seguridad de la victoria lograda por Jesús.

    Dame discernimiento para identificar los ataques del enemigo, de los mordiscos en el talón que quieren atacar mi caminar y ayúdame a recordar que no es el final de mi historia.

  • Las Atracciones de los Caminos Equivocados

    Las Atracciones de los Caminos Equivocados

    Escritura: 

    Mateo 26:41 . . . para que no entren en tentación . . .

    Cuando Jesús habla de Su reino, los discípulos malinterpretaron lo que dijo por un reino material que se establecería aquí en la tierra. Pero Jesús dijo, “Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos”. La única manera de ser librado de las atracciones de los caminos equivocados es haciendo lo que el maestro nos dijo “velad y orad, para que no entren en tentación” 

    Si no velamos y oramos, cuando menos lo esperamos estaremos en medio de una tentación. 

    Cuales son algunos de esos caminos equivocados al reino? 

    1. El Camino Material de Liberación (Mateo 4:1-4) “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. Esta tentación fue totalmente humana. Y esto es lo que el mundo y el diablo nos dice hoy, “no necesitas mas hablar de esta redención y el derramamiento de sangre, lo que se necesita es que nos entreguemos por otros” El diablo nos tienta, “satisface tus necesidades y las necesidades de los hombres y tendrás la monarquía de hombres.” Sabes que hizo Jesús cuando querían tomarlo por la fuerza y hacerlo rey? El se retiro al monte . . . solo. (Juan 6:15). 
    2. El Camino Misterioso de la Devoción (Mateo 4:5-7). “Si eres Hijo de Dios. . . “ haz algo sobrenatural que llame la atención de lo hombres y todo el mundo estar bajo tus pies” El diablo sigue engañando a la gente religiosa. Solo tienes que realizar milagros, maravillas y señales, ayunar por 40 días, concentrate en ti mismo para que Dios te revele algo maravilloso” Pero todo lo que llama la atención al hombre le roba la gloria a Dios. El reino de Dios, no el reino de lo cielos, ya esta aquí. Los discípulos no entendieron de que reino Jesus hablaba, en su depresión se durmieron por su tristeza. “Velen conmigo” Como habrian podido? No tenían la menor idea de lo que Jesús buscaba. 
    3. El Camino Mental del Dominio (Mateo 4:8-10) Esta es la tentación de comprometer. Algunos dicen como hay tanta maldad en el mundo, podemos comprometernos con el, hasta un punto. “Todo esto te daré, si postrado me adoras.” Le dijo Satanas. Esta tentación es la mas sutil de todas. La gente nos dice no seas tan “rígido”

    Reflexión

    Hay muchos caminos que parecen llevar al cielo, pero la verdad es que hay solo uno, Jesucristo. 

    Estas velando y orando constantemente para que no entres en tentación? 

    Ves como el mundo y el diablo constantemente están amenazando tu relación con Dios? 

    Comienza o sigue orando para que estes firme en el sacrifico que hizo Cristo por ti. 

    Oración

    Señor, necesitamos mas de ti para seguir velando y orando cada día en nuestras vidas personales, en nuestros matrimonios, en nuestras familias, en nuestras iglesias, y en nuestra comunidad. Ayúdanos a hacer lo que nos mandaste a hacer, velar y orar para que no entremos en tentación. Perdónanos si no lo hemos hecho y hemos caído en las tentaciones del diablo y del mundo. Hoy decidimos poner nuestra confianza total en tu poder redentor y en tu Espíritu Santo para quedarnos y orar. En el nombre de Jesús, amen. 

  • La palabra no Discernida del Señor

    La palabra no Discernida del Señor

    Escritura

    Mateo 26:41- Velen y oren, para que no entren en tentación. El espíritu, a la verdad, está dispuesto; pero la carne es débil.

    La semana pasada terminamos nuestros devocionales sobre la Segunda Venida del Señor. Si no los ha escuchado, la animo que lo haga para que puede saber el trasfondo de lo que vimos en la escritura. Y junto con la venida del Señor, hay unas palabras que Jesus le dijo a sus discípulos antes de morir. Que siguen aplicando a nuestras vidas hoy al esperar su venida por su iglesia. Y son las siguientes, velad y orad

    Estas palabras fueron habladas por nuestro Señor en su momento supremo de agonía. Estas palabras tienen tanto peso que si las saltamos seriamos superficiales. Estamos hablando de la oración. Tenemos una tendencia a pensar que la oración es difícil, pero nos equivocamos. La oración debe ser fácil, no debiera requerir esfuerzo. Hay un cierto tipo de persona que puede orar en verdad, y es el creyente como niño. 

    Dios responde sobre la base de la redención y en ninguna otra base, no en la lógica, ni en el razonamiento. Algo que debemos recordar siempre es que Dios nos escucha no porque nosotros oremos con tanta intensidad, ni porque sufrimos, sino porque Jesus sufrió. Porque Jesús entro en ese momento de agonía en Getsemaní, porque camino esa via dolorosa a Golgota, por eso podemos entrar confiadamente ante su trono de gracia (Hebreos 10:19)

    Mateo 26:38- Quédense aquí y velen conmigo. Nosotros deberíamos también estar siguiendo estas instrucciones que Jesus le dio a sus discípulos. No les dijo “oren por lo que quieran”  o “pídanle a Dios lo que quieran.” Las palabras fueron “velen conmigo.” Nuestro Señor no dijo solamente palabras sentimentales o religiosas cuando hablaba de la oración sino lo que era práctico y real, y estas fueron unas de ellas. 

    Donde nos pone el Señor?

    “Siéntense aquí, hasta que yo vaya allá y ore” (Mateo 26:36). Jesus y nosotros no tenemos la misma posición que el tiene con el Padre. Especialmente en esta ocasión. Esta posición fue la de redención. Por eso se les pidió que se quedaran allí porque no entendían ni podían comprender lo que el hacia. Dios nos ha puesto en ciertos lugares de nuestra vida hasta que aprendamos a esperar. Que hubiera pasado si los discípulos se hubieran ido a otro lugar fisicamente? No hubieran estado cuando Jesus regreso. 

    Debemos aceptar donde Dios nos dice, “siéntate aquí”. Esas son nuestras circunstancias y todo lo que pase en nuestra vida. Si Jesus nos dice siéntate aquí, lo mejor que podemos hacer es “sentarnos”. Donde sea que Dios nos hacer sentar, es allí donde Dios nos lleva al siguiente punto, Tomó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a entristecerse y a angustiarse (Vs. 37). Cuando Jesus toma a los tres, es para mostrarles su tristeza y agonía. Entonces les dijo: —Mi alma está muy triste, hasta la muerte. (Vs. 38) y entonces les dijo- Quédense aquí y velen conmigo.

    Reflexion

    Alguna vez has mirado a Jesúes orar? 

    Hemos entendido por qué el Espíritu Santo y nuestro Señor mismo fueron tan cuidadoso en que se grabara esta agonía en Getsemaní? 

    Cuando oras, sientes que te cuesta a ti, o estas consciente que no es lo que nos cuesta a nosotros, sino lo que le costo a Dios?

    Oración

    Señor, hablamos de cuanto nos cuesta vivir una vida santa, pero la verdad es que hay un sencilla y absoluta facilidad de parte tuya para que podamos vivir una vida santa y de oración porque te costo tanto a ti para que fuera posible para nosotros. Ayúdanos a no enfatizar lo que nos cuesta a nosotros orar y velar. Jesus tu no le dijiste a tus discípulos, “agoniza!” sino “velen conmigo”. Que nuestra mirada esta puesta en ti Cristo, en tus palabras Mi alma está muy triste, hasta la muerte, quédense aquí y velen conmigo. 

    Mañana veremos en otra ocasión cuando Jesus velo y oro para permanecer de pie.