Etiqueta: Devocional

  • Velando con Jesús

    Velando con Jesús

    Velad conmigo», Mateo 26:38

    Durante las primeras etapas de nuestra vida cristiana no velamos con Jesús sino que velamos por el. Velar con el es estar en su Palabra cada día de nuestras vidas por el poder del Espíritu Santo. No podemos velar con Jesús en nuestras propias fuerzas. Yo intentaba hacerlo en mis propias fuerzas, pero no lo lograba, porque estaba velando por Jesús. Y muchas de nuestras reuniones, servicios, vigilias, estudios bíblicos, pensamos que estamos haciéndole un favor a Dios. Pero Dios no necesita favores.

    Nuestro Señor está tratando de que nos identifiquemos con Él a través de la experiencia de un «Getsemaní» personal. Si el Señor nos pide que oremos con el, decimos “es muy temprano Señor”, si nos pide que compartamos el evangelio con alguien, decimos “es muy riesgoso Señor”.

    ¿Como comprenderemos a Jesús lo suficiente para velar con Él en su Getsemaní, cuando ni siquiera sabemos por qué está sufriendo? No sabemos como velar con Él.

    Solamente estamos acostumbrados a la idea de que Jesús vela con nosotros. Pero, ¿estamos nosotros siguiendo a Jesús o queremos que el nos siga a nosotros? Cuando nosotros tengamos tiempo, cuando nosotros estemos con ganas, cuando nos convenga. Jesús quiere que nosotros tengamos nuestro propio Getsemaní.

    Los discípulos amaban a Jesucristo hasta el límite de su capacidad natural, pero no comprendían completamente su propósito. En el jardín de Getsemaní se durmieron debido a su propio dolor. Después sabemos que “todos” abandonaron a Jesús cuando fue arrestado. Pero después de la resurrección y la asunción, “Todos fueron llenos del Espíritu Santo», Hechos 2:4. «Todos» se refiere a las mismas personas que huyeron. Nuestro Señor les había dicho: «Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo», Hechos 1:8. Esto significa que aprendieron a velar con Él por el resto de sus vida.

    Reflexión

    El primero paso para poder velar con Jesús es reconocer el propósito. Porque Jesús quiere que tengamos nuestro propio Getsemaní. ¿Puedes ver porque luchamos como seguidores de Cristo cada día? Está puesta tu mirada en el? O estás queriendo que Jesús vele contigo? Pensando que se trata de ti? A él le costó todo para que a nosotros nos fuera fácil seguirle y velar con el.

    Oración

    Señor tú nos pides que si te queremos seguir, que nos neguemos a nosotros mismos y tomemos nuestra cruz cada día y seguirte. Pero para poder tomar la cruz debemos tener nuestro propio Getsemaní donde este hombre viejo tiene que comenzar a ser tomado por la agonía y tristeza de ir a la cruz. Ayúdanos velar contigo cada día. Te pedimos en el nombre de Jesús, amén.

  • Cómo Debemos Esperar? 

    Cómo Debemos Esperar? 

    Es tan importante cultivar una expectación vigilante de la venida inminente de Cristo. 

    No se trata de que nos obsesionemos con los eventos que ocurren a diario en la tierra. 

    El conocimiento de la inminencia del regreso del Señor debe hacer que nuestro corazón se dirija al cielo

    Como debemos de vivir a la luz de este hecho? 

    1. Sin Temor– algunos creen y temen que si dos estan en el molino, uno sera dejado. Pero lo que vemos en la escritura es que eso se refiere a los que quedan en la gran tribulación para la Segunda Venida de Cristo, no el arrebatamiento. (Mateo 24:40-41). Dios no quiere que sus hijos vivan en temor, al contrario con toda confianza. Esta es la garantía del Cristiano. (Romanos 5:9-11)
    2. Sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 P. 3:14) Independientemente de nuestra postura teológica, debemos vivir conscientes de que Él podría regresar durante nuestra vida. No vamos a obtener la perfección sin pecado aqui en la tierra pero nuestra meta es ser mas como Cristo cada dia. Vivir una vida de arrepentimiento, no para salvación, sino para santificación. 
    3. Velar y Orar (Mateo 24:42)- Estas fueron también las palabras de Jesus a sus discípulos en Getsemaní. Debemos estar observando y ser sensibles a lo que Dios quiere que hagamos y orar con mas intencionalidad. 
    4. Estar Preparados (Mateo 24:44)- así como el soldado se prepara, así como las 5 virgenes estaban preparadas, así también debemos de ponernos a cuentas con Dios. Si usted no es Cristiano, hoy es el día que usted puede entregarle su vida a Cristo. Si usted es Cristiano pero esta viviendo conscientemente en pecado, arrepiéntase y vuelva a Dios. 

    Que el Señor nos encuentre haciendo estas cosas porque seremos bienaventurados.

    Pero el siervo malo dice, “Mi señor tarda en venir” y vive como quiera, come y bebe con los borrachos, vendrá el Señor en día que éste no espera, y la hora que no sabe, y lo castigara duramente, y pondrá su parte con los hipócritas, allí sera el lloro y el crujir de dientes.

    Esta es una advertencia que nos da el Señor para que vivamos de cierta forma. Con gozo y amor por nuestro Señor. 

    Oración 

    Señor, gracias que podemos tener esta seguridad y garantía de que si hemos depositado en ti nuestra fe y confianza, tu nos libraras de la ira venidera por medio de la sangre de tu Hijo. Ayudanos a vivir de tal forma que te agrade a ti, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de ti. A ser puros y sin mancha, a trabajar esta salvación que nos has regalado con temor y temblor. A velar y orar en todo tiempo. Y a estar preparando cada día mas nuestro corazón para tu regreso por tu iglesia en el arrebatamiento. Te damos la gloria y al honrar y decimos “Ven Señor Jesus, ven”. Amen. 

  • El Arrebatamiento vs. La Segunda Venida de Cristo- Pt. 2

    El Arrebatamiento vs. La Segunda Venida de Cristo- Pt. 2

    ¿Por qué es importante observar la diferencia entre el Arrebatamiento y la Segunda Venida de Cristo? 

    (1) Si el Arrebatamiento y la Segunda Venida fueran un mismo evento, los creyentes tendrían que pasar por la Tribulación (1 Tesalonicenses 5:9; Apocalipsis 3:10). 

    (2) Si el Arrebatamiento y la Segunda Venida fueran un mismo evento, el regreso de Cristo no es inminente…. Hay muchas cosas que deben ocurrir antes que Él pueda regresar a la tierra en su segunda venida (Mateo 24:4-30). 

    (3) Al describir el período de la Tribulación, los capítulos 6-19 del Apocalipsis en ninguna parte mencionan a la iglesia. Durante la Tribulación – también llamada “el tiempo de angustia para Jacob” (Jeremías 30:7) – Dios dirigirá nuevamente Su principal atención sobre Israel (Romanos 11:17-31). 

    El Arrebatamiento y la Segunda Venida de Jesucristo son eventos similares pero separados.

    Los dos implican el regreso de Jesús. Ambos son eventos del fin de los tiempos. Sin embargo, es de crucial importancia reconocer las diferencias.

    En resumen, el Arrebatamiento es el regreso de Cristo en las nubes para trasladar a todos los creyentes de la tierra antes del tiempo de la ira de Dios.

    La Segunda Venida es el regreso de Cristo a la tierra, para poner fin a la Tribulación y para vencer al anticristo y su malvado imperio mundial. 

    Reflexión

    Solo Dios conoce los días de cada acontecimiento futuro; sin embargo, puedo asegurarle que Él conoce ambos, incluso hasta la hora y los minutos designados para cada uno. Confía en Él para traer el rapto de Su iglesia en el momento preciso. Él nos llevará de regreso consigo en el momento preciso.

    Oración

    Señor, solo Tú conoces los días que has ordenado para el Rapto, así como para la Segunda Venida. Gracias por describírnoslos tan bien ambos. Ayúdanos a confiar que tus tiempos son perfectos y que tu vienes pronto por tu iglesia. En el precioso nombre de Jesús oro. Amén.

  • ¿Cuál sería la Señal de su Venida?

    ¿Cuál sería la Señal de su Venida?

    Escritura

    Mateo 24:1-44

    VS.3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

    Ayer comenzamos con el tema de la Inminencia del Señor, que su venida puede ocurrir en cualquier momento. Quiero aclarar algo, que creo ha causado un poco de confusión. Cuando me refiero a la Venida del Señor que es inminente, me refiero a el arrebatamiento de la iglesia. No a la Segunda Venida de Cristo. Esta diferencia la veremos en las siguientes dos sesiones. 

    Seguimos en Mateo 24 donde nos habla Jesus acerca de las señales del fin. Los discípulos le hicieron tres preguntas:

    1. ¿Cuándo sucederían estas cosas; es decir, cuándo sería destruido el templo?
    2. ¿Cuál sería la señal de su venida; es decir, qué acontecimiento sobrenatural precedería a su regreso a la tierra para establecer su reino?
    3. ¿Cuál sería la señal del fin del siglo; es decir, qué anunciaría el fin de la era inmediatamente anterior a su glorioso reinado? (La segunda y la tercera pregunta son, en esencia, la misma).

    Debemos recordar que el pensamiento de estos discípulos judíos giraba en torno a la gloriosa era del Mesías en la tierra. No estaban pensando en la venida de Cristo para la Iglesia; sabían poco —o nada en absoluto— acerca de esta fase de Su venida. Su expectativa era Su venida con poder y gloria para destruir a Sus enemigos y reinar sobre el mundo. Asimismo, debemos tener claro que no se referían al fin del mundo, sino al fin del siglo (gr. *aiōn*).

    Su primera pregunta no recibe una respuesta directa. Más bien, el Salvador parece juntar la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. (véase Lucas 21:20–24) con un asedio similar que tendrá lugar en los últimos días. En el estudio de la profecía, a menudo observamos que el Señor transita desde un cumplimiento temprano y parcial hacia un cumplimiento posterior y definitivo.

    La segunda y la tercera preguntas reciben respuesta en los versículos 4 al 44 del capítulo 24. Estos versículos describen el Período de la Tribulación, de siete años de duración, que precederá al glorioso Advenimiento de Cristo. Los primeros tres años y medio se describen en los versículos 4 al 14. Los últimos tres años y medio —conocidos como la Gran Tribulación serán un tiempo de sufrimiento sin precedentes para quienes habiten la tierra. 

    Muchas de las condiciones que caracterizan la primera mitad de la Tribulación han existido, en cierta medida, a lo largo de la historia humana; sin embargo, se manifestarán de forma sumamente intensificada durante el período del que hablamos. A los miembros de la iglesia se les ha prometido tribulación (Jn. 16:33), pero esta difiere enormemente de la Tribulación que se derramará sobre un mundo que ha rechazado al Hijo de Dios.

    Creemos que la iglesia será sacada del mundo (1 Tes. 4:13–18) antes de que dé comienzo el día de la ira de Dios (1 Tes. 1:10; 5:9; 2 Tes. 2:1–12; Ap. 3:10).

    Durante este período de los 7 años de Tribulacion, el evangelio del reino será proclamado en todo el mundo, como testimonio a todas las naciones. El evangelio del reino es la buena nueva de que Cristo viene para establecer Su reino en la tierra, y de que aquellos que lo reciban por fe durante la Tribulación disfrutarán de las bendiciones de Su Reinado Milenial.

    A menudo se hace un uso indebido del versículo 14 para argumentar que Cristo no podría regresar por Su iglesia en cualquier momento, debido a que muchas tribus aún no han escuchado el evangelio. Esta dificultad se disipa cuando comprendemos que el pasaje se refiere a Su venida *con* Sus santos, en lugar de *por* Sus santos. 

    Existe un paralelismo asombroso entre los acontecimientos enumerados en los versículos 3 al 14 y los descritos en Apocalipsis 6:1-11: el jinete del caballo blanco representa al falso mesías; el jinete del caballo rojo, la guerra; el jinete del caballo negro, el hambre; y el jinete del caballo pálido, la pestilencia o la muerte. Las almas que se encuentran bajo el altar son los mártires. Los acontecimientos descritos en Apocalipsis 6:12-17 guardan relación con los de Mateo 24:19-31.

    Pero cual es la diferencia entre el arrebatamiento y la Segunda Venida de Cristo? Acompáñame para la proxima sesión.