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  • Amar Como Cristo Nos Amó

    Amar Como Cristo Nos Amó

    Texto Base

    Juan 13:34-35
    “Como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”

    Reflexión

    Jesús no solamente nos mandó amar; también nos mostró cómo hacerlo.

    Amó a los pecadores cuando nadie más quería acercarse a ellos. Amó a los débiles, a los enfermos y a los rechazados por la sociedad. Amó a quienes lo malinterpretaron, lo abandonaron e incluso a quienes se burlaron de Él. Aun en la cruz, mientras sufría por los pecados del mundo, oró por quienes lo estaban crucificando.

    Ese es el modelo para nuestra vida.

    El amor cristiano no se basa en lo que las personas merecen. Se basa en lo que Cristo hizo por nosotros. Dios nos amó cuando éramos pecadores, nos mostró misericordia cuando no la merecíamos y nos extendió gracia cuando estábamos lejos de Él.

    Por naturaleza, tendemos a amar a quienes nos aman, nos respetan o nos tratan bien. Pero el amor de Cristo va más allá. Ama incluso cuando no recibe nada a cambio. Perdona cuando ha sido ofendido. Sirve sin buscar reconocimiento y persevera aun cuando resulta difícil.

    Cuando permitimos que el amor de Cristo gobierne nuestro corazón, nuestras relaciones comienzan a reflejar Su carácter. El mundo puede discutir nuestras creencias, pero no puede ignorar una vida transformada por el amor de Jesús. Por eso Cristo dijo que sus discípulos serían reconocidos por el amor que se tienen unos a otros.

    Aplicación

    Haz una lista de tres personas por quienes necesitas orar y demostrar amor esta semana.

    Luego toma una acción concreta hacia cada una de ellas:

    • llama o visita a alguien que necesita ánimo,
    • ofrece ayuda a una persona que está pasando por una dificultad,
    • perdona a alguien que te ha herido,
    • o comparte una palabra de aliento y esperanza.

    Pide al Señor que te ayude a amar a cada persona como Él te ha amado a ti.

    Oración

    Señor Jesús, gracias por amarme de manera perfecta, incondicional y sacrificial. Gracias porque mostraste tu amor al entregar tu vida por mí. Ayúdame a amar como Tú amas, a perdonar como Tú perdonas y a servir como Tú serviste. Que otros puedan ver tu amor reflejado en mis palabras, mis acciones y mi manera de vivir. En el nombre de Jesús, Amén.

  • El Amor No Hace Daño

    El Amor No Hace Daño

    Texto Base

    Romanos 13:10
    “El amor no hace mal al prójimo.”

    Reflexión

    Pablo enseña que el amor cumple la ley porque evita hacer daño a los demás. Cuando el amor de Dios gobierna nuestro corazón, nuestras palabras, acciones y actitudes comienzan a reflejar Su carácter.

    El amor controla nuestras palabras. Nos ayuda a hablar con verdad, pero también con gracia. El amor controla nuestras acciones. Nos impulsa a buscar el bien de otros en lugar de actuar egoístamente. El amor también controla nuestras actitudes, alejándonos de la amargura, el resentimiento y la indiferencia.

    Muchas heridas no son causadas por golpes físicos sino por palabras hirientes, críticas constantes, indiferencia, rechazo o falta de perdón. A veces podemos causar dolor sin darnos cuenta, simplemente por no mostrar la paciencia, la compasión o la consideración que Dios espera de nosotros.

    Por eso el amor bíblico no consiste solamente en evitar hacer el mal; también busca activamente hacer el bien. El amor edifica en lugar de destruir. Anima en lugar de desanimar. Perdona en lugar de guardar rencor. Busca restaurar en lugar de herir.

    Cuando el Espíritu Santo produce amor en nosotros, comenzamos a tratar a las personas con gracia, paciencia y misericordia, recordando que nosotros mismos hemos recibido abundante gracia de Dios.

    Aplicación

    Examina tus relaciones.

    • ¿Hay alguien a quien hayas herido con palabras, actitudes o acciones?
    • ¿Hay algún conflicto que necesite reconciliación?
    • ¿Has estado guardando resentimiento o falta de perdón?

    Busca una oportunidad para pedir perdón, restaurar una relación o demostrar el amor de Cristo mediante una acción concreta.

    Oración

    Padre, guarda mi lengua, mis pensamientos y mis acciones. Ayúdame a reflejar tu amor en cada una de mis relaciones. Que mis palabras edifiquen, mis acciones bendigan y mi actitud honre tu nombre. Hazme una fuente de gracia y no de tropiezo para quienes me rodean. En el nombre de Jesús, Amén.

  • Obedecer por Conciencia, No Solo por Temor

    Obedecer por Conciencia, No Solo por Temor

    Texto Base: Romanos 13:5
    “Es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.”

    Reflexión

    La mayoría de las personas obedecen las reglas cuando saben que pueden ser descubiertas. Conducen más despacio cuando ven una patrulla. Siguen las normas cuando hay supervisión. Cumplen porque temen las consecuencias.

    Pero Pablo enseña que el creyente vive bajo una motivación mucho más elevada.

    La obediencia cristiana no nace principalmente del miedo al castigo, sino del deseo de honrar a Dios. Nuestra conducta no depende de quién nos está observando, sino de Aquel que siempre nos ve.

    La conciencia es ese testigo interior que Dios ha puesto en nosotros. Cuando caminamos cerca del Señor, el Espíritu Santo la usa para guiarnos, corregirnos y recordarnos lo que es correcto. Por eso un cristiano maduro no pregunta: “¿Qué tanto puedo hacer sin meterme en problemas?” sino: “¿Qué agrada más a Dios?”

    La verdadera integridad se revela cuando nadie está mirando.

    Dios ve:

    • La honestidad al reportar los impuestos.
    • La transparencia en los negocios.
    • La fidelidad en el trabajo cuando el supervisor no está presente.
    • La manera en que usamos nuestro tiempo.
    • Las conversaciones privadas.
    • Las intenciones y motivaciones del corazón.

    Como dijo el salmista:

    Salmo 139:1-2
    “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos.”

    Vivir conscientes de la presencia de Dios produce una obediencia genuina y una paz que ninguna aprobación humana puede dar.

    Aplicación

    Examina tu vida delante del Señor.

    • ¿Hay áreas donde haces lo correcto solo porque alguien podría descubrirte?
    • ¿Existe alguna diferencia entre quién eres en público y quién eres en privado?
    • ¿Tus decisiones están motivadas por el temor a las consecuencias o por el deseo de agradar a Dios?

    Pide al Espíritu Santo que examine tu corazón y transforme no solo tus acciones, sino también tus motivaciones.

    La meta del creyente no es simplemente evitar el pecado. La meta es agradar a Cristo en todo.

    Oración

    Padre celestial, gracias porque Tú ves mi corazón y conoces mis pensamientos. Ayúdame a vivir con una conciencia limpia delante de Ti. Que mi obediencia no nazca del temor al castigo ni del deseo de agradar a las personas, sino de mi amor por Ti. En el nombre de Jesús. Amén.

  • Vivir para Servir

    Vivir para Servir

    Texto base: Romanos 12:6–8

    “De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada… úsese conforme a la medida de la fe.”

    La vida cristiana nunca fue diseñada para girar alrededor de nosotros mismos.
    Fuimos salvados para reflejar a Cristo. Y Cristo no vino para ser servido… sino para servir.

    Pablo enseña que cada creyente recibió dones diferentes.
    No talentos para competir.
    No habilidades para exaltarse.
    Dones para edificar, ayudar y glorificar a Dios.

    El problema es que muchas veces queremos una fe cómoda.
    Una fe que escucha, pero no actúa.
    Una fe que recibe, pero no entrega.
    Sin embargo, el evangelio siempre nos mueve hacia otros.

    Cuando entendemos cuánto hemos recibido de Dios, servir deja de sentirse pesado. Se convierte en gratitud. En privilegio. En adoración.

    Servimos porque Cristo nos sirvió primero. Y ahora nos llama a vivir igual.

    Muchos quieren los beneficios del cristianismo, pero no el sacrificio del discipulado. Pero Romanos 12 conecta ambas cosas:
    Primero misericordia.
    Luego entrega.

    No puedes vivir para tu comodidad y al mismo tiempo vivir completamente para Cristo.
    No puedes sentarte en dos sillas.

    O el “yo” está en el centro…
    O Cristo está en el centro.

    Ser “sacrificio vivo” significa que incluso lo cotidiano le pertenece a Dios:

    • Tu actitud en casa
    • Tu manera de hablar
    • Cómo tratas a los demás
    • Cómo ayudas cuando nadie te aplaude
    • Cómo sirves aun cuando nadie lo nota

    El servicio más poderoso muchas veces es el invisible.

    Dios ve la llamada que hiciste.
    La oración que elevaste.
    La ayuda que diste en silencio.
    La paciencia que mostraste cuando estabas cansado.

    Nada hecho para Él es desperdicio.

    A veces pensamos: “Cuando tenga más tiempo serviré.”
    “Cuando esté mejor espiritualmente ayudaré.”
    “Cuando otros cambien, yo cambiaré.”

    Pero el servicio comienza hoy.
    Con lo que tienes.
    Donde estás.

    Quizá servir hoy significa:

    • Escuchar a alguien con atención
    • Orar por una persona herida
    • Ayudar sin esperar reconocimiento
    • Perdonar
    • Dar generosamente
    • Animar a alguien que está débil
    • Servir en tu iglesia con humildad

    Los dones crecen cuando se usan.
    Y el corazón se parece más a Cristo cuando aprende a servir.

    Reflexiona

    • ¿Mi vida refleja servicio o comodidad?
    • ¿Estoy usando mis dones para bendecir a otros?
    • ¿Qué acción concreta puedo tomar hoy para servir a alguien?
    • ¿Sirvo para ser visto… o porque ya fui amado por Dios?

    Oración

    Señor, gracias porque Tú me serviste primero. Perdóname por las veces que he vivido solo para mí. Haz de mi vida un sacrificio vivo, agradable delante de Ti.
    Quita el orgullo, la comodidad y la indiferencia de mi corazón.
    Enséñame a servir con humildad, amor y fidelidad.
    Que mis dones glorifiquen Tu nombre y edifiquen a otros.
    Úsame donde Tú quieras, aunque nadie me vea. Que mi vida refleje el corazón de Cristo. En el nombre de Jesús, Amén.

  • Cómo Debemos Esperar? 

    Cómo Debemos Esperar? 

    Es tan importante cultivar una expectación vigilante de la venida inminente de Cristo. 

    No se trata de que nos obsesionemos con los eventos que ocurren a diario en la tierra. 

    El conocimiento de la inminencia del regreso del Señor debe hacer que nuestro corazón se dirija al cielo

    Como debemos de vivir a la luz de este hecho? 

    1. Sin Temor– algunos creen y temen que si dos estan en el molino, uno sera dejado. Pero lo que vemos en la escritura es que eso se refiere a los que quedan en la gran tribulación para la Segunda Venida de Cristo, no el arrebatamiento. (Mateo 24:40-41). Dios no quiere que sus hijos vivan en temor, al contrario con toda confianza. Esta es la garantía del Cristiano. (Romanos 5:9-11)
    2. Sin mancha e irreprensibles, en paz” (2 P. 3:14) Independientemente de nuestra postura teológica, debemos vivir conscientes de que Él podría regresar durante nuestra vida. No vamos a obtener la perfección sin pecado aqui en la tierra pero nuestra meta es ser mas como Cristo cada dia. Vivir una vida de arrepentimiento, no para salvación, sino para santificación. 
    3. Velar y Orar (Mateo 24:42)- Estas fueron también las palabras de Jesus a sus discípulos en Getsemaní. Debemos estar observando y ser sensibles a lo que Dios quiere que hagamos y orar con mas intencionalidad. 
    4. Estar Preparados (Mateo 24:44)- así como el soldado se prepara, así como las 5 virgenes estaban preparadas, así también debemos de ponernos a cuentas con Dios. Si usted no es Cristiano, hoy es el día que usted puede entregarle su vida a Cristo. Si usted es Cristiano pero esta viviendo conscientemente en pecado, arrepiéntase y vuelva a Dios. 

    Que el Señor nos encuentre haciendo estas cosas porque seremos bienaventurados.

    Pero el siervo malo dice, “Mi señor tarda en venir” y vive como quiera, come y bebe con los borrachos, vendrá el Señor en día que éste no espera, y la hora que no sabe, y lo castigara duramente, y pondrá su parte con los hipócritas, allí sera el lloro y el crujir de dientes.

    Esta es una advertencia que nos da el Señor para que vivamos de cierta forma. Con gozo y amor por nuestro Señor. 

    Oración 

    Señor, gracias que podemos tener esta seguridad y garantía de que si hemos depositado en ti nuestra fe y confianza, tu nos libraras de la ira venidera por medio de la sangre de tu Hijo. Ayudanos a vivir de tal forma que te agrade a ti, llevando fruto en toda buena obra y creciendo en el conocimiento de ti. A ser puros y sin mancha, a trabajar esta salvación que nos has regalado con temor y temblor. A velar y orar en todo tiempo. Y a estar preparando cada día mas nuestro corazón para tu regreso por tu iglesia en el arrebatamiento. Te damos la gloria y al honrar y decimos “Ven Señor Jesus, ven”. Amen. 

  • El Arrebatamiento vs. La Segunda Venida de Cristo- Pt. 1

    El Arrebatamiento vs. La Segunda Venida de Cristo- Pt. 1

    1 Tesalonicenses 4:13-18; 1 Corintios 15:50-54; Apocalipsis 19:11-16

    Si no ha escuchado la enseñanza de ayer, le recomiendo que la escuche primero y después siga con esta enseñanza. 

    Me quede en la pregunta, cual es la diferencia entre el arrebatamiento y la Segunda Venida de Cristo? Entender esto es importante porque cambia como vemos los últimos tiempos y como debemos vivir hasta que la iglesia se vaya con el Señor. Entremos: 

    A. El Arrebatamiento 

    Es cuando Jesucristo regrese para llevarse a Su iglesia (todos los creyentes en Cristo) de la tierra.  Se describe en 1 Tesalonicenses 4:13-18 y 1 Corintios 15:50-54. 

    Los creyentes que hayan muerto tendrán sus cuerpos resucitados, y junto con los creyentes que aún vivan, se encontrarán con el Señor en el aire. Esto ocurrirá en un momento, en un abrir y cerrar de ojos. 

    B. La Segunda Venida

    Es cuando Jesucristo regrese para vencer al anticristo, destruir el mal, y establecer Su Reino Milenial. La Segunda Venida se describe en Apocalipsis 19:11-16

    Las diferencias importantes entre el Arrebatamiento y la Segunda Venida son las siguientes: 

    (1) En el Arrebatamiento, los creyentes se encontrarán con el Señor en el aire (1 Tesalonicenses 4:17). 

    • En la Segunda Venida, los creyentes regresarán con el Señor a la tierra (Apocalipsis 19:14). 

    (2) La Segunda Venida ocurre después de la grande y terrible Tribulación (Apocalipsis capítulos 6-19). 

    • El Arrebatamiento ocurre antes de la Tribulación (1 Tesalonicenses 5:9; Apocalipsis 3:10). 

    (3) El Arrebatamiento es el traslado de los creyentes de la tierra, como un acto de liberación (1 Tesalonicenses 4:13-17; 5:9). 

    • La Segunda Venida incluye el quitar a los incrédulos como un acto de juicio (Mateo 24:40-41). 

    (4) El Arrebatamiento será “secreto” e instantáneo (1 Corintios 15:50-54). 

    • La Segunda Venida será visible para todos (Apocalipsis 1:7; Mateo 24:29-30). 

    (5) La Segunda Venida de Cristo no ocurrirá hasta después de que ciertos otros eventos del fin de los tiempos tengan lugar (2 Tesalonicenses 2:4; Mateo 24:15-30; Apocalipsis capítulos 6-18). 

    • El Arrebatamiento es inminente y puede suceder en cualquier momento (Tito 2:13; 1 Tesalonicenses 4:13-18; 1 Corintios 15:50-54). 

    Quizás diga usted, porque es importante saber esto? Mañana estaremos mirando esas razones. Bendiciones y gracias por acompañarme 

  • ¿Cuál sería la Señal de su Venida?

    ¿Cuál sería la Señal de su Venida?

    Escritura

    Mateo 24:1-44

    VS.3 Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

    Ayer comenzamos con el tema de la Inminencia del Señor, que su venida puede ocurrir en cualquier momento. Quiero aclarar algo, que creo ha causado un poco de confusión. Cuando me refiero a la Venida del Señor que es inminente, me refiero a el arrebatamiento de la iglesia. No a la Segunda Venida de Cristo. Esta diferencia la veremos en las siguientes dos sesiones. 

    Seguimos en Mateo 24 donde nos habla Jesus acerca de las señales del fin. Los discípulos le hicieron tres preguntas:

    1. ¿Cuándo sucederían estas cosas; es decir, cuándo sería destruido el templo?
    2. ¿Cuál sería la señal de su venida; es decir, qué acontecimiento sobrenatural precedería a su regreso a la tierra para establecer su reino?
    3. ¿Cuál sería la señal del fin del siglo; es decir, qué anunciaría el fin de la era inmediatamente anterior a su glorioso reinado? (La segunda y la tercera pregunta son, en esencia, la misma).

    Debemos recordar que el pensamiento de estos discípulos judíos giraba en torno a la gloriosa era del Mesías en la tierra. No estaban pensando en la venida de Cristo para la Iglesia; sabían poco —o nada en absoluto— acerca de esta fase de Su venida. Su expectativa era Su venida con poder y gloria para destruir a Sus enemigos y reinar sobre el mundo. Asimismo, debemos tener claro que no se referían al fin del mundo, sino al fin del siglo (gr. *aiōn*).

    Su primera pregunta no recibe una respuesta directa. Más bien, el Salvador parece juntar la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. (véase Lucas 21:20–24) con un asedio similar que tendrá lugar en los últimos días. En el estudio de la profecía, a menudo observamos que el Señor transita desde un cumplimiento temprano y parcial hacia un cumplimiento posterior y definitivo.

    La segunda y la tercera preguntas reciben respuesta en los versículos 4 al 44 del capítulo 24. Estos versículos describen el Período de la Tribulación, de siete años de duración, que precederá al glorioso Advenimiento de Cristo. Los primeros tres años y medio se describen en los versículos 4 al 14. Los últimos tres años y medio —conocidos como la Gran Tribulación serán un tiempo de sufrimiento sin precedentes para quienes habiten la tierra. 

    Muchas de las condiciones que caracterizan la primera mitad de la Tribulación han existido, en cierta medida, a lo largo de la historia humana; sin embargo, se manifestarán de forma sumamente intensificada durante el período del que hablamos. A los miembros de la iglesia se les ha prometido tribulación (Jn. 16:33), pero esta difiere enormemente de la Tribulación que se derramará sobre un mundo que ha rechazado al Hijo de Dios.

    Creemos que la iglesia será sacada del mundo (1 Tes. 4:13–18) antes de que dé comienzo el día de la ira de Dios (1 Tes. 1:10; 5:9; 2 Tes. 2:1–12; Ap. 3:10).

    Durante este período de los 7 años de Tribulacion, el evangelio del reino será proclamado en todo el mundo, como testimonio a todas las naciones. El evangelio del reino es la buena nueva de que Cristo viene para establecer Su reino en la tierra, y de que aquellos que lo reciban por fe durante la Tribulación disfrutarán de las bendiciones de Su Reinado Milenial.

    A menudo se hace un uso indebido del versículo 14 para argumentar que Cristo no podría regresar por Su iglesia en cualquier momento, debido a que muchas tribus aún no han escuchado el evangelio. Esta dificultad se disipa cuando comprendemos que el pasaje se refiere a Su venida *con* Sus santos, en lugar de *por* Sus santos. 

    Existe un paralelismo asombroso entre los acontecimientos enumerados en los versículos 3 al 14 y los descritos en Apocalipsis 6:1-11: el jinete del caballo blanco representa al falso mesías; el jinete del caballo rojo, la guerra; el jinete del caballo negro, el hambre; y el jinete del caballo pálido, la pestilencia o la muerte. Las almas que se encuentran bajo el altar son los mártires. Los acontecimientos descritos en Apocalipsis 6:12-17 guardan relación con los de Mateo 24:19-31.

    Pero cual es la diferencia entre el arrebatamiento y la Segunda Venida de Cristo? Acompáñame para la proxima sesión. 

  • La Inminencia del Señor 

    La Inminencia del Señor 

    Escritura

    Mateo 24:3-8

    Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.

    Este Domingo se hablo de la Venida del Señor. Quiero tomar esta semana para que sigamos profundizando esta creencia y como debemos de vivir cada día. Hoy hablare de la inminencia del Señor, es la doctrina bíblica que sostiene que la venida de Jesucristo para su iglesia puede ocurrir en cualquier momento, ya que no hay eventos proféticos necesarios que deban cumplirse previamente.

    Está claro en las Escrituras que nadie puede saber el día, ni la hora, del regreso de Cristo. Para muchos cristianos, cuando estudian la Palabra, es igualmente claro que ningún evento profetizado, o claramente programado, se interpone entre la hora presente y el arrebatamiento de la Iglesia en el rapto. No esperamos el reino terrenal de Cristo, ni la revelación del Anticristo y los terribles años de la Tribulación. Buscamos a Cristo mismo, creyendo que Su venida es el próximo evento importante en el calendario del cielo.

    En Mateo 24:3-8 y Marcos 13:4 leemos que los discípulos le preguntaron a Dios cómo sabremos cuándo están cerca los tiempos. Conocemos su respuesta: que nadie conoce el día del Señor excepto el Padre (Mateo 24:36); sin embargo, sabemos que Jesús aún viene, muy pronto. Romanos 8:19-25 usa la analogía del parto y los «dolores de parto» para hacernos saber que está cerca. Así como los padres aguardan expectantes el nacimiento de su bebé, nosotros debemos estar preparados y expectantes mientras vemos que la venida del Señor se acerca.

    La inminencia consiste en tres cosas: 

    1. la certeza de que Él puede venir en cualquier momento
    2. la incertidumbre del tiempo de esa llegada 
    3. y el hecho de que ningún evento profetizado se interpone entre el creyente y esa hora.

    Reflexion

    Si creemos esto, que la venida del Señor puede ocurrir en cualquier momento. Debería motivarnos a los creyentes a vivir con un sentido de urgencia en la misión, mientras permanecen vigilantes. Cree que Jesus pudiera venir hoy? Vivamos como escribio el Salmista David-  a contar nuestros días de tal manera que traigamos al corazón sabiduría.

    Oración

    Querido Padre, queremos mantenernos alerta espiritualmente. Ayúdanos a mantener nuestro enfoque espiritual donde debe estar, especialmente en estos días de incertidumbre y caos. Hay tantas voces que nos empujan en todas direcciones, que es fácil perder el rumbo. Así que, Señor, ayúdanos a seguir aferrados a tu mano en todo momento. Sabemos que podemos confiar en ti, ¡y solo en ti! Ayúdanos a mantener nuestros ojos y mentes en ti, ¡y tú nos librarás! En el nombre de Jesus, Amén.

    P.s. Que significa que el evangelio sera predicado en todo el mundo, y entonces vendrá el fin? Acompáñenme mañana para mirar ese verso.