Texto: Efesios 2:10a
«Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús…»
Reflexión
Pablo describe al creyente con una expresión extraordinaria: «Somos hechura suya.» La palabra señala la obra de un artista que crea algo hermoso con propósito y cuidado.
Antes de conocer a Cristo, el pecado había deformado la imagen de Dios en nosotros. Pero cuando fuimos salvos, Dios comenzó una nueva creación. No simplemente mejoró nuestra vieja vida; nos hizo nuevas criaturas.
Esto significa que nuestra identidad ya no depende de nuestro pasado, nuestros fracasos o nuestras capacidades. Nuestra identidad está en Cristo. Somos obra de Dios.
Muchas personas pasan la vida intentando cambiarse a sí mismas mediante fuerza de voluntad. Sin embargo, la transformación genuina comienza cuando Dios obra en nuestro interior. Él cambia nuestros deseos antes de cambiar nuestras acciones.
Por eso el crecimiento espiritual consiste primero en permitir que Dios haga su obra en nosotros. Mientras más conocemos a Cristo, más reflejamos su carácter.
Dios todavía está trabajando. Aún hay áreas que necesitan ser moldeadas. Todavía hay orgullo que eliminar, paciencia que desarrollar, amor que profundizar y fe que fortalecer.
Qué gran consuelo saber que el Señor nunca abandona la obra que comenzó.
Aplicación
Pídele al Señor que te muestre una área específica donde todavía necesita transformarte. Entrégasela con humildad y confía en que Él continuará perfeccionando su obra en tu vida.
Oración
Señor, gracias porque soy hechura tuya y porque no has abandonado la obra que comenzaste en mí. Moldea mi carácter, cambia mis pensamientos y transforma mis deseos para que reflejen los de Cristo. En el nombre de Jesús. Amén.
