Texto: Efesios 4:12
“a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio…”
Muchas veces podemos pensar que la iglesia funciona así: el pastor predica, los maestros enseñan, los líderes trabajan, y la congregación simplemente llega y escucha.
Pero Efesios 4 nos muestra algo diferente.
Cristo dio líderes a Su iglesia para equipar a los santos para la obra del ministerio.
Eso significa que el propósito del liderazgo no es hacer todo el ministerio, sino ayudar a otros creyentes a crecer, madurar y aprender a servir.
Todos necesitamos recibir enseñanza, cuidado y dirección. Pero no fuimos llamados a permanecer solamente recibiendo.
La madurez comienza a llevarnos de:
RECIBIR → PARTICIPAR
Tal vez todavía no sabes exactamente dónde servir o cómo ayudar a alguien. Eso está bien. Parte del proceso es ser formado.
Pero podemos comenzar haciéndonos esta pregunta:
¿Estoy solamente recibiendo ministerio o estoy aprendiendo a ministrar?
Recuerda:
El ministerio no pertenece a unos pocos; todo el cuerpo ha sido llamado a participar.
