Texto bíblico: Romanos 15:18
“…lo que Cristo ha hecho por medio de mí…”
Mañana muchos llegaremos a la iglesia.
Cantaremos.
Escucharemos la Palabra.
Oramos juntos.
Nos gozaremos en la presencia de Dios.
Pero antes de llegar, hay una pregunta que debemos hacernos:
¿Estoy llegando solamente para recibir, o también estoy llegando dispuesto a ser usado por Dios?
Pablo entendía que el ministerio no se trataba de demostrar lo que él podía hacer para Dios.
Se trataba de permitir que Cristo obrara por medio de él.
Esa debe ser también nuestra actitud.
Antes de entrar mañana por las puertas de la iglesia, podemos decir:
“Señor, aquí están mis manos. Úsalas.
Aquí está mi boca. Úsala para animar.
Aquí están mis dones. Úsalos para bendecir.
Aquí están mis recursos. Úsalos para ayudar.
Aquí está mi vida.
Haz por medio de mí lo que tú quieras hacer.”
Quizás mañana Dios quiera usarte para recibir a alguien que llega por primera vez.
Para abrazar a alguien que está pasando una batalla.
Para orar con una persona.
Para servir donde hace falta.
Para compartir una palabra de ánimo.
No llegues solamente preguntando:
“¿Qué voy a recibir mañana?”
Llega preguntando:
“Señor, ¿cómo quieres usarme?”
Oración:
Señor, prepara mi corazón para adorarte. Mañana no quiero solamente recibir; quiero estar disponible. Obra en mí y obra por medio de mí para bendecir a otros y glorificar a Cristo. Amén.
Para mañana:
Antes de entrar a la iglesia, haz esta oración sencilla:
“Señor, aquí estoy. Úsame.”

