Autor: CCB Erlanger

  • La Inminencia del Señor 

    La Inminencia del Señor 

    Escritura

    Mateo 24:3-8

    Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.

    Este Domingo se hablo de la Venida del Señor. Quiero tomar esta semana para que sigamos profundizando esta creencia y como debemos de vivir cada día. Hoy hablare de la inminencia del Señor, es la doctrina bíblica que sostiene que la venida de Jesucristo para su iglesia puede ocurrir en cualquier momento, ya que no hay eventos proféticos necesarios que deban cumplirse previamente.

    Está claro en las Escrituras que nadie puede saber el día, ni la hora, del regreso de Cristo. Para muchos cristianos, cuando estudian la Palabra, es igualmente claro que ningún evento profetizado, o claramente programado, se interpone entre la hora presente y el arrebatamiento de la Iglesia en el rapto. No esperamos el reino terrenal de Cristo, ni la revelación del Anticristo y los terribles años de la Tribulación. Buscamos a Cristo mismo, creyendo que Su venida es el próximo evento importante en el calendario del cielo.

    En Mateo 24:3-8 y Marcos 13:4 leemos que los discípulos le preguntaron a Dios cómo sabremos cuándo están cerca los tiempos. Conocemos su respuesta: que nadie conoce el día del Señor excepto el Padre (Mateo 24:36); sin embargo, sabemos que Jesús aún viene, muy pronto. Romanos 8:19-25 usa la analogía del parto y los «dolores de parto» para hacernos saber que está cerca. Así como los padres aguardan expectantes el nacimiento de su bebé, nosotros debemos estar preparados y expectantes mientras vemos que la venida del Señor se acerca.

    La inminencia consiste en tres cosas: 

    1. la certeza de que Él puede venir en cualquier momento
    2. la incertidumbre del tiempo de esa llegada 
    3. y el hecho de que ningún evento profetizado se interpone entre el creyente y esa hora.

    Reflexion

    Si creemos esto, que la venida del Señor puede ocurrir en cualquier momento. Debería motivarnos a los creyentes a vivir con un sentido de urgencia en la misión, mientras permanecen vigilantes. Cree que Jesus pudiera venir hoy? Vivamos como escribio el Salmista David-  a contar nuestros días de tal manera que traigamos al corazón sabiduría.

    Oración

    Querido Padre, queremos mantenernos alerta espiritualmente. Ayúdanos a mantener nuestro enfoque espiritual donde debe estar, especialmente en estos días de incertidumbre y caos. Hay tantas voces que nos empujan en todas direcciones, que es fácil perder el rumbo. Así que, Señor, ayúdanos a seguir aferrados a tu mano en todo momento. Sabemos que podemos confiar en ti, ¡y solo en ti! Ayúdanos a mantener nuestros ojos y mentes en ti, ¡y tú nos librarás! En el nombre de Jesus, Amén.

    P.s. Que significa que el evangelio sera predicado en todo el mundo, y entonces vendrá el fin? Acompáñenme mañana para mirar ese verso. 

  • Injertados en la promesa: la Nueva Familia de la Fe

    Injertados en la promesa: la Nueva Familia de la Fe

    En eso llegaron la madre y los hermanos de Jesús. Se quedaron afuera y enviaron a alguien a llamarlo,  pues había mucha gente sentada alrededor de él.—Mira, tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan —dijeron. —¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? —respondió Jesús. Luego echó una mirada a los que estaban sentados alrededor de él y añadió:—Aquí tienen a mi madre y a mis hermanos.  Cualquiera que hace la voluntad de Dios es mi hermano, mi hermana y mi madre”.— Marcos 3:31-35

    Cuando Jesús pronuncia estas palabras, no está rechazando a su familia terrenal, sino expandiendo la gran familia de Dios. Una familia definida no por linajes, sino por la fidelidad a la voluntad de Dios. Este momento no se trata de exclusión, sino de expansión. Así como el ministerio de Jesús es una extensión de la obra de su Padre, su redefinición de la familia cumple la promesa original de Dios a Abram en Génesis 12:3: “En ti serán benditas todas las familias de la tierra”.

    Isaías 11 habla de un retoño que sale del tronco de Jesé, una visión de restauración que incluye a personas de todas las naciones.

    Pablo hace eco de esto en Romanos 11, donde describe cómo los gentiles son injertados en el árbol genealógico de Dios, manifestando el plan divino de salvación a través de Israel. Jesús no está derribando la obra de Su Padre, sino llevándola a su plenitud prevista.

    1. Jesús expande, no reemplaza 

    Su relación con sus seguidores es preciosa para Él. Son su familia. Jesús no rechaza a su familia terrenal ni reemplaza lo que su Padre ha hecho; en cambio, está expandiendo la obra de Dios para cumplir sus promesas. Su ministerio se basa en el pacto de Dios con Abram, manifestando la intención de que todas las naciones sean bendecidas a través de la familia de la fe.

    2- La Familia de Dios 

    Sus seguidores disfrutan de una intimidad con Él que trasciende la cercanía que tienen con sus propios familiares. Jesús redefine la familia como aquellos que hacen la voluntad de Dios, abriendo la puerta para que cualquier persona, independientemente de su origen, pueda pertenecer y convertirse en parte de la herencia.

    3 . La obra de restauración de Dios

    Desde la visión de un mundo restaurado de Isaías 11 hasta las imágenes de las ramas injertadas en Romanos 11, el plan de Dios siempre ha sido expandir su familia. El ministerio de Jesús es la culminación de esta restauración, invitando a todos los que lo siguen a convertirse en parte de la familia de Dios.

    Reflexión

    ¿A quién en tu comunidad podría Dios estar atrayendo a su círculo de gracia a través de tu trabajo, tus palabras y tu presencia? Las palabras de Jesús nos recuerdan que hacer la voluntad de Dios nos conecta con una familia mucho más grande que nosotros mismos. Ya sea en nuestros hogares, talleres o lugares de culto, estamos llamados a vivir de una manera que invite a otros a unirse a la familia de Dios.

    Oración

    Padre Celestial, gracias por darme la bienvenida a Tu familia a través de Jesús. Ayúdame a ver a los demás como Tú los ves, no como extraños sino como potenciales hermanos y hermanas en la fe. Enséñame a vivir de una manera que refleje Tu deseo de inclusión y expansión. Que mi vida sea un lugar donde otros encuentren Tu amor y encuentren su lugar en Tu familia. En el nombre de Jesús, Amén.

  • Cegados por el Legalismo 

    Cegados por el Legalismo 

    Marcos 3:22-27

    En este pasaje los escribas, maestros de la ley, acusan a Jesús de estar poseído con el espíritu de Beelzebu. Estos hombres eruditos no reconocieron la autoridad del Enviado de Dios.

    Jesús responde a los escribas con una parábola sobre un “hombre fuerte”. Aquí, el hombre fuerte representa a Satanás, quien ha mantenido cautiva a la humanidad a través del pecado y la desintegración. Jesús, sin embargo, es quien ata al hombre fuerte, quebrantando su poder y saqueando su casa, devolviendo la libertad y la vida a los que estaban oprimidos. 

    Esta es una imagen poderosa para la gente común que comprenden la necesidad de unir lo que está roto para que vuelva a funcionar. Así como un carpintero puede asegurar una junta floja o reparar una pieza de cerámica fracturada, Jesús restaura lo que el pecado ha destrozado.

    Los escribas no pudieron ver el de Jesús y  En lugar de reconocerlo como el que trae sanidad y restauración, se concentran en mantener su propia autoridad. Su corazón endurecido les impidió ver los milagros que se desarrollan ante sus ojos.

    Puntos claves

    1. El Legalismo
    El conocimiento de los escribas creaba una barrera entre ellos y la gente común. El legalismo los cegaba ante la obra de Dios en el ministerio de Jesús. Pablo dijo que El conocimiento envanece pero el amor edifica. El conocimiento aplicado con amor y compasión es constructivo y transformador

    2. Jesús confronta al hombre fuerte
    La imagen del hombre fuerte atado es un vívido recordatorio de que Jesús tiene el poder de vencer las fuerzas del pecado y del mal que nos tienen cautivos. Su autoridad no está limitada por el entendimiento humano: es la autoridad de Dios para redimir y restaurar.

    3. Restaurar lo que está roto
    La obra de Jesús es de renovación : Él no se limita a desechar lo que está dañado; lo repara, lo renueva y lo vuelve a dejar completo.

    Reflexión 

    Hay ataduras en tu vida que tienes que dejar que Dios siga rompiendo? Él es el único que puede atar al hombre fuerte y romper todo yugo de maldad. Que podamos someternos a su autoridad y no a la nuestra propia.

    Oración

    Señor, gracias por tu poder para atar al hombre fuerte y restaurar lo que está roto en nuestras vidas. Perdóname cuando soy ciego a tu obra o me resisto a tu autoridad. Ayúdame a reconocer las formas en que me estás restaurando a mí y a mi comunidad. Dame la humildad para aprender de ti y el coraje para confiar en tu autoridad. En el nombre de Jesús, Amén.

  • Llamados en el Monte

    Llamados en el Monte

    En la Biblia, las montañas fueron lugares desde donde Dios llamó a su pueblo a acercarse, escuchar y recibir su dirección. Desde Moisés recibiendo los Diez Mandamientos en el monte Sinaí, hasta Elías encontrándose con Dios con una voz suave y apacible en el monte Horeb. Las montañas han servido como espacios sagrados para la revelación y el llamado.

    En Marcos 3, 13 al 19, Jesús llama a sus doce apóstoles para que le siguieran. Jesús los llama por nombre  para compartir su misión. Tendrían que predicar la buena nueva y expulsar a los demonios. Allí en el monte fueron llamados y escogidos. A ser discípulos. Un discípulo era y es una persona que mira a su maestro. Observaron cómo Jesús enfrentó la oposición y como priorizó tiempo con su Padre. Su meta era llegar a ser como su maestro. 

    Así como Jesús llamó a sus discípulos a aprender de él, también nosotros estamos invitados a seguir al maestro y a dejarnos moldear. El aprendizaje requiere humildad, paciencia y disposición a que nos enseñen. También requiere un compromiso con la misión, tomar lo que hemos aprendido y usarlo para el reino de Dios.

    Tres lecciones clave

    1. Dios nos llama por nuestro nombre

    Dios nos llama a nosotros por nuestro nombre. Lo que es nos ha dado- dones, experiencias y hasta nuestros defectos forman parte de cómo él planea usarnos.

    2. Las montañas son lugares de transformación 

    En las Escrituras, las montañas son lugares donde las personas se encuentran con Dios y cambian. Puede ser un momento tranquilo de oración, un tiempo de reflexión o una temporada de aprendizaje y crecimiento. Dios nos llama a subir a la montaña de vez en cuando porque quiere mostrarnos algo para transformar nuestro pensamiento, carácter, y visión. 

    3. Aprendizaje para convertirse en practicantes 

    Como sus discípulos, estamos llamados a seguirlo y a ser como él para poder enseñar a otros. Que lo hagamos con esa actitud de siervo en humildad. 

    Reflexión

    Mientras reflexionamos sobre este pasaje, recuerdas cuando Dios te llamó por primera vez? Hoy el Señor quiere que vuelvas a subir para tener esas experiencias de transformación e intimidad. Para prepararte para lo por venir. Porque después del monte siempre tenemos que descender a la realidad – las pruebas, luchas, al valle, al desierto. 

    Oración

    Señor, gracias por llamarnos tus discípulos. Hay momentos cuando nos sentimos incapaces de hacer la misión a la cual nos ha llamado. Pero nos has dejado a tu Santo Espíritu para que nos enseñe y guíe. Ayúdanos a humillarnos cada día para hacer tu voluntad y tu misión. Nos has llamado por nombre y nos has dado habilidades, dones, y experiencias que tú usarás para glorificar tu nombre. Sigue hablando a nuestras vidas. En el nombre de Jesús. Amén. 

  • Mano Seca, Propósito Restaurado

    Mano Seca, Propósito Restaurado

    Marcos 3:1-6

    En este pasaje, Jesús realiza un poderoso milagro de sanidad en sábado, restaurando la mano paralizada de un hombre. Pero si bien este es un momento de sanación y restauración, también es un momento de intensa oposición. Los líderes religiosos no están concentrados en el milagro; en cambio, están tratando de encontrar una manera de acusar a Jesús de quebrantar sus creencias y prácticas de la ley del Shabat.

    Pero cuando la mano del hombre fue sanada, los líderes religiosos no vieron el milagro. En lugar de regocijarse por la restauración de Dios, se concentraron en su interpretación de las reglas y en la supuesta violación del sábado. Jesús, a su vez, los desafió con una pregunta poderosa: “¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal, ¿salvar una vida o matar?” Esta pregunta expuso su error de interpretación. Pasaron por alto la ley esencial que distingue al pueblo de Dios: el amor a Dios y el amor al prójimo.

    Esto habla de la importancia de la sanación y la restauración en el lugar de trabajo y en la vida. Cuando algo no funciona, los trabajadores lo saben. No siguen intentando el mismo método una y otra vez cuando no es efectivo. En cambio, detienen el ciclo, reconsideran su enfoque y buscan una solución. En este caso, la mano seca del hombre representa todas las cosas en la vida que están rotas, ineficaces o marchitas. Jesús no solo trata de remendar las cosas; las restaura a su máximo potencial.

    La curación del hombre también tiene que ver con la restauración de su familia y su lugar en la comunidad. Ya no estará al margen, sin poder aportar nada ni participar. Jesús no solo cura al individuo; restaura las relaciones, el propósito y el futuro.

    Puntos claves

    1. Restauración del propósito

    Para los trabajadores una herramienta o una parte del cuerpo que no funciona no es solo un inconveniente menor, sino una barrera para proveer para la familia y la comunidad. La sanación de la mano del hombre por parte de Jesús es un recordatorio de que la restauración significa más que una sanación física: restaura nuestra capacidad de cumplir con nuestro propósito y proveer para los demás.

    2. No te pierdas el milagro

    Los fariseos se perdieron el milagro porque estaban demasiado centrados en sus propias reglas y expectativas. Jesús nos invita a abrir los ojos a los milagros que suceden a nuestro alrededor, incluso en medio de desafiarnos con nuestras propias reglas e interpretaciones.

    3. Sanación para toda la comunidad

    La recuperación de una persona tiene un efecto dominó sobre toda la comunidad. Jesús no solo sana la mano del hombre, sino también su capacidad de trabajar y contribuir a la vida familiar y comunitaria. Nuestra sanación, ya sea física, emocional o espiritual, afecta a quienes nos rodean.

    Reflexión

    Mientras reflexionas sobre este pasaje, piensa en las áreas de tu vida en las que las cosas se sienten marchitas o rotas. ¿Qué necesita sanación en tu propia vida, ya sea en tu trabajo, tus relaciones o tu espíritu? Recuerda que Jesús se ocupa de restaurarnos a la plenitud, para que podamos participar plenamente en la vida y la obra que Él tiene para nosotros.

    Oración

    Señor, gracias por tu toque sanador. Al igual que el hombre con la mano seca, a menudo me siento quebrantado e incapaz de participar plenamente en la obra a la que me has llamado. Señor, restáurame, no solo en cuerpo, sino en propósito, relaciones y espíritu. Ayúdame a ver los milagros que estás obrando a mi alrededor y dame el valor para detener los ciclos que no funcionan, para que pueda experimentar tu restauración completa. En el nombre de Jesús Amén.

  • 50 Things the Holy Spirit Does

    50 Things the Holy Spirit Does

    1. The Spirit convicts the world of sin, righteousness, and judgment (John 16:8).
    2. The Spirit guides us into all truth (John 16:13).
    3. The Spirit regenerates us (John 3:5-8; Titus 3:5).
    4. The Spirit glorifies and testifies of Christ (John 15:26; 16:14).
    5. The Spirit reveals Christ to us and in us (John 16:14-15).
    6. The Spirit leads us (Rom. 8:14; Gal. 5:18; Matt. 4:1; Luke 4:1).
    7. The Spirit sanctifies us (2 Thess. 2:13; 1 Pet. 1:2; Rom. 5:16).
    8. The Spirit empowers us (Luke 4:14; 24:49; Rom. 15:19; Acts 1:8).
    9. The Spirit fills us (Eph. 5:18; Acts 2:4; 4:8, 31; 9:17).
    10. The Spirit teaches us to pray/intercedes for us (Rom. 8:26-27; Jude 1:20).
    11. The Spirit bears witness in us that we are children of God (Rom. 8:16; Gal. 4:6).
    12. The Spirit produces in us the fruit or evidence of His work and presence

    (Gal.5:22-23).
    13. The Spirit distributes spiritual gifts and manifestations to the body (1 Cor. 12:4,

    8-10; Heb. 2:4).
    14. The Spirit anoints us for ministry (Luke 4:18; Acts 10:38).
    15. The Spirit washes and renews us (Titus 3:5; Rom 8:5-8).
    16. The Spirit brings unity and oneness to the body (Eph. 4:3; 2:14-18). 
    17. The Spirit is our guarantee and deposit of the future resurrection (2 Cor. 1:22; 2

    Cor. 5:5).
    18. The Spirit seals us unto the day of redemption (Eph. 1:13; 4:30).
    19. The Spirit sets us free from the law of sin and death (Rom. 8:2).
    20. The Spirit gives life to our mortal bodies (Rom. 8:11).
    21. The Spirit reveals and knows the deep things of God (1 Cor. 2:10-11) and what has

    been given to us from God (1 Cor. 2:12).
    22. The Spirit helps us to worship God (Phil. 3:3 23. The Spirit dwells in us (Rom. 8:9; 1 Cor. 3:16; 2 Tim. 1:14; John 14:17).
    24. The Spirit speaks to, in, and through us (1 Cor. 12:3; 1 Tim. 4:1; Rev. 2:11; Heb 3:7;

    Matt. 10:20; Acts 2:4; 8:29; 10:19; 11:12, 28; 13:2; 16:6,7; 21:4,11).
    25. The Spirit is the agent by which we are baptized into the body of Christ (1 Cor.

    12:13).
    26. The Spirit brings liberty (2 Cor. 3:17).
    27. The Spirit transforms us into the image of Christ (2 Cor. 3:18).
    28. The Spirit enables us to wait (Gal. 5:5). 29. The Spirit gives life (John 6:63)
    30. The Spirit supplies us with Christ (Phil. 1:19, KJV).
    31. The Spirit grants everlasting life (Gal. 6:8).
    32. The Spirit gives us access to God the Father (Eph. 2:18).
    33. The Spirit makes us (corporately) God’s habitation (Eph. 2:22).
    34. The Spirit rests on us when we suffer for Christ (1 Peter 4:14).
    35. The Spirit strengthens our spirits (Eph. 3:16).
    36. The Spirit enables us to obey the truth (Ezequiel 36:26-27).
    37. The Spirit enables us to know that Jesus abides in us (1 John 3:24; 4:13).
    38. The Spirit confesses that Jesus came in the flesh (1 John 4:2).
    39. The Spirit says «Come, Lord Jesus» along with the bride (Rev. 22:17).
    40. The Spirit dispenses God’s love into our hearts (Rom. 5:5).
    41. The Spirit bears witness to the truth in our conscience (Rom. 9:1).
    42. The Spirit teaches us and reminds us (1 Cor. 2:13; John 14:16, 26).
    43. The Spirit gives us joy (1 Thess. 1:6).
    44. The Spirit enables some to preach the gospel (1 Pet. 1:12).
    45. The Spirit inspires us (2 Pet. 1:21).
    46. The Spirit is our Advocate, Counselor, Comforter (John 14:16, 26; 15:26; 16:7;

    Acts 9:31)
    47. The Spirit casts out demons (Matt. 12:28). 48. The Spirit brings order (Gen. 1:2; 1 Cor. 14:33)
    49. The Spirit appoints and calls (Acts 20:28; 13:2).

    50. The Spirit brings peace (John 14:25-27; Rom. 8:6; 14:17)

  • ¿Cómo ser bautizado EN el Espíritu Santo?

    ¿Cómo ser bautizado EN el Espíritu Santo?

    Ser bautizado en el Espíritu no es algo para lo que tienes que calificar. Todo creyente genuino puede pedir, y Jesús está listo para hacerlo. Aquí hay algunas maneras sencillas de ser lleno del Espíritu Santo.

    1. Prepara tu corazón

    • El Espíritu Santo es santo, (Mat. 3:11) confiesa todo pecado conocido y prepara tu corazón para Su llenura.

    2. Pídele a Jesús que te bautice en el Espíritu

    • Jesús es quien nos bautiza en el Espíritu, así que pídele a Él y espere que Él responda.

    3. Recibe la Llenura

    • Comience a agradecerle por este milagro. Si sientes dudas, miedo, simplemente alábalo. Enfoca tu atención en Él y no te preocupes tanto por ser lleno. Solo disfrútalo.

    4. Libera tu lenguaje de oración

    • Cuando te encuentres con esta experiencia, recibirás un regalo celestial. Abre tu boca y comienza a hablar, confiando en que el Señor te dará este lenguaje sobrenatural. No tienes que hablar en lenguas, pero cualquier creyente puede pedirlo, si es el don que el Espíritu te quiere dar. Sirve como puerta de entrada al reino sobrenatural y te ayuda a entrar en las cosas más profundas de Dios.

    5. Da un paso adelante con audacia

    • Después, notará un nuevo atrevimiento.
  • Tropical paradise

    I too sat down, laying the spear between us, and tried to explain how I came to Pellucidar, and wherefrom, but it was as impossible for him to grasp or believe the strange tale I told him as I fear it is for you upon the outer crust to believe in the existence of the inner world. To him it seemed quite ridiculous to imagine that there was another world far beneath his feet peopled by beings similar to himself, and he laughed uproariously the more he thought upon it. But it was ever thus. That which has never come within the scope of our really pitifully meager world-experience cannot be—our finite minds cannot grasp that which may not exist in accordance with the conditions which obtain about us upon the outside of the insignificant grain of dust which wends its tiny way among the bowlders of the universe—the speck of moist dirt we so proudly call the World.