Categoría: Devocionales

  • DIOS PRODUCE EL CRECIMIENTO

    DIOS PRODUCE EL CRECIMIENTO

  • MADUREZ EN CRISTO

    MADUREZ EN CRISTO

  • CRISTO EN NOSOTROS

    CRISTO EN NOSOTROS

  • ¿A QUIÉN PUEDO AYUDAR?

    ¿A QUIÉN PUEDO AYUDAR?

    Texto: Mateo 4:19“Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.”

    Jesús no llamó a sus discípulos solamente para que recibieran.

    Los llamó para que un día ayudaran a otros.

    El movimiento del discipulado es sencillo:

    RECIBO → CREZCO → COMPARTO → AYUDO A OTRO

    Al principio seguimos a Jesús porque necesitamos aprender.

    Pero mientras Él nos forma, comenzamos a mirar a nuestro alrededor y descubrimos que hay otras personas que también necesitan ayuda para caminar con Cristo.

    No necesitas tener todas las respuestas.

    No necesitas ser pastor.

    No necesitas haber terminado algún curso especial.

    Puedes comenzar con algo mucho más sencillo:

    orar por alguien,

    escucharlo,

    leer la Biblia juntos,

    compartir lo que Dios te está enseñando,

    animarlo cuando tiene dificultades

    y ayudarlo a obedecer el siguiente paso que Jesús le muestra.

    Hacer discípulos no significa decir:

    “Ya llegué; sígueme.”

    Significa decir con humildad:

    “Yo también estoy siguiendo a Jesús. Caminemos juntos detrás de Él.”

    Quizás Dios ya ha colocado a esa persona cerca de ti.

    Puede ser un hijo, un familiar, un amigo, un compañero de trabajo, un vecino o alguien nuevo en la fe.

    La pregunta no es solamente:

    “¿Quién debería discipularlo?”

    La pregunta es:

    “Señor, ¿a quién puedo ayudar yo?”

    PARA REFLEXIONAR

    ¿Quién es una persona que Dios ha colocado cerca de mí?

    ¿Por quién podría comenzar a orar intencionalmente?

    ¿Hay alguien a quien podría invitar a leer la Biblia conmigo?

    DESAFÍO PARA ESTA SEMANA

    Escribe el nombre de una persona.

    Ora por ella durante los próximos siete días.

    Y busca una oportunidad sencilla para acercarte, escucharla, animarla o conversar acerca de Jesús.

    La multiplicación comienza con una persona.

    ORACIÓN

    Señor, gracias por las personas que utilizaste para ayudarme a conocerte y crecer. Abre ahora mis ojos para ver a quienes has colocado cerca de mí. Dame amor, humildad y valor para caminar con otros. Utiliza mi vida para que otros puedan conocerte, amarte y seguirte. Llévame de recibir a compartir, y de seguirte a ayudar a otros a seguirte. En el nombre de Jesús, Amén.

  • JESÚS TODAVÍA ESTÁ TRABAJANDO EN MÍ

    JESÚS TODAVÍA ESTÁ TRABAJANDO EN MÍ

    Texto: Mateo 4:19“Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.”

    Hay dos palabras en el llamado de Jesús que están llenas de esperanza:

    “Os haré.”

    Jesús no les dijo a sus discípulos:

    “Cuando estén completamente preparados, síganme.”

    Les dijo:

    “Síganme, y yo trabajaré en ustedes.”

    Pedro es un gran ejemplo.

    Jesús lo llamó sabiendo perfectamente quién era. Conocía su impulsividad, sus debilidades, sus futuras equivocaciones y cuánto todavía necesitaba aprender.

    Y aun así lo llamó.

    Después, mientras Pedro caminaba con Jesús, fue enseñado, confrontado, corregido, restaurado y utilizado por Dios.

    Así funciona también el discipulado en nuestra vida.

    Jesús nos recibe por gracia, pero no quiere dejarnos exactamente como nos encontró.

    Él quiere formar nuestro carácter.

    Donde hay ira, quiere producir mansedumbre.

    Donde hay orgullo, quiere formar humildad.

    Donde escondemos cosas, quiere enseñarnos a caminar en la luz.

    Donde hay temor, quiere enseñarnos a confiar.

    Por eso, una pregunta importante para todo discípulo no es solamente:

    “¿Cuánto conozco de la Biblia?”

    También debemos preguntar:

    “¿Qué está haciendo Jesús con lo que estoy aprendiendo?”

    El crecimiento cristiano no significa que nunca fallamos.

    Significa que cuando Cristo nos corrige, escuchamos; cuando caemos, regresamos; cuando su Palabra nos confronta, nos rendimos.

    DESAFÍO DE HOY

    Identifica una sola área en la que necesitas crecer.

    No intentes cambiar diez cosas a la vez.

    Ora específicamente:

    “Jesús, trabaja en esta área de mi vida.”

    Y da hoy un paso concreto de obediencia.

    ORACIÓN

    Señor, gracias porque no esperaste que estuviera completamente formado para llamarme. Continúa trabajando en mí. Corrige lo que necesita cambiar, restaura lo que se ha quebrado y forma en mí el carácter de Cristo. No permitas que me conforme con conocer más; ayúdame a ser transformado por lo que conozco. En el nombre de Jesús, Amén.

  • NO SOLAMENTE CERCA DE JESÚS

    NO SOLAMENTE CERCA DE JESÚS

  • NO VAS SOLO

    NO VAS SOLO

    Texto bíblico:
    “Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” — Mateo 28:20

    Reflexión

    Cuando escuchamos el llamado de Jesús a hacer discípulos, fácilmente podemos pensar:

    “Yo no estoy preparado.”

    “No sabría qué decir.”

    “¿Quién soy yo para discipular a otra persona?”

    Pero Jesús nunca nos mandó a cumplir Su misión dependiendo solamente de nuestras capacidades.

    Mateo 28 comienza con una declaración:

    “Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.”

    Y termina con una promesa:

    “Yo estoy con vosotros todos los días.”

    En medio de esas dos declaraciones está nuestra misión.

    SU AUTORIDAD → NUESTRA MISIÓN → SU PRESENCIA

    Eso cambia todo.

    No vamos con nuestra propia autoridad.

    Vamos bajo la autoridad de Cristo.

    Y no vamos solos.

    Cristo está con nosotros.

    Tal vez todavía tienes mucho que aprender. Todos lo tenemos.

    Sigue aprendiendo.

    Haz preguntas.

    Pide ayuda.

    Crece en la Palabra.

    Pero no permitas que sentirte insuficiente se convierta en una excusa para nunca comenzar.

    No necesitas conocer toda la Biblia para escuchar a alguien, compartir tu testimonio, explicar el evangelio, orar con una persona o abrir las Escrituras juntos.

    Un discipulador no es alguien que ya llegó a la perfección.

    Es simplemente alguien que puede decir:

    “Sígueme mientras yo sigo a Cristo.”

    Aplicación práctica

    Antes de congregarte este fin de semana, piensa en una persona.

    Un familiar.

    Un amigo.

    Un compañero de trabajo.

    Un creyente más joven en la fe.

    Pregúntale al Señor:

    “¿Podría esta ser una persona a quien Tú quieres que yo ayude a seguir a Jesús?”

    No tienes que comenzar con un programa complicado.

    Puedes comenzar con una conversación.

    Oración

    Señor Jesús, gracias porque no me envías solo. Toda autoridad es Tuya y Tu presencia está conmigo. Quita de mí el temor y úsame para acercar a otros a Ti. Muéstrame a quién puedo acompañar, animar y ayudar a seguirte. En tu nombre, Amén.

  • ¿QUÉ VAS A HACER CON LO QUE APRENDISTE?

    ¿QUÉ VAS A HACER CON LO QUE APRENDISTE?

    Texto bíblico:
    “…enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…” — Mateo 28:20

    Reflexión

    Aplicación

    Oración

    Señor, no quiero ser solamente oidor de Tu Palabra. Muéstrame dónde necesito obedecerte. Dame humildad para recibir corrección y valor para hacer lo que Tú me estás pidiendo. Que mi conocimiento de Tu Palabra produzca una vida transformada. En el nombre de Jesus, Amén.

    Versículo para memorizar

    “…enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…”
    Mateo 28:20

  • NO SOLO CREYENTES, SINO DISCÍPULOS

    NO SOLO CREYENTES, SINO DISCÍPULOS

    Reflexión

    Es posible estar cerca de las cosas de Dios y, aun así, olvidar cuál es la misión que Jesús nos dejó.

    Podemos asistir a la iglesia, escuchar prédicas, participar en actividades, servir en algún ministerio y aprender mucho de la Biblia. Todas esas cosas son buenas. Pero Jesús no nos llamó solamente a asistir; nos llamó a ser discípulos.

    Un discípulo es alguien que sigue a Jesús y cuya vida está siendo transformada progresivamente por Él.

    Por eso la conversión no es la meta final de la vida cristiana. Es el comienzo.

    Podríamos describir el proceso así:

    NO CREYENTE → CREYENTE → DISCÍPULO → DISCIPULADOR

    Dios no quiere solamente que conozcamos más acerca de Jesús. Quiere que aprendamos a vivir bajo Su señorío: que nuestra manera de pensar cambie, que nuestras relaciones cambien, que nuestra respuesta al pecado cambie y que nuestra manera de vivir refleje cada vez más a Cristo.

    Y eventualmente, lo que Jesús está haciendo en nosotros debe comenzar a alcanzar a otros.

    El discípulo no solamente dice:

    “Yo sigo a Jesús.”

    También comienza a preguntarse:

    “¿A quién puedo ayudar a seguir a Jesús?”

    La Gran Comisión no es solamente para misioneros, pastores o líderes. Es la misión de cada seguidor de Cristo.

    Aplicación

    Hazte hoy estas cuatro preguntas:

    ¿Estoy siguiendo a Jesús?
    ¿Estoy siendo transformado por Jesús?
    ¿Estoy obedeciendo lo que Jesús me enseña?
    ¿Estoy ayudando a alguien más a seguir a Jesús?

    No te conformes solamente con asistir.

    Pasa de “ven y mira” a “ve y multiplica”.

    Oración

    Versículo para memorizar

    “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…”
    Mateo 28:19

  • Cristo es suficiente

    Cristo es suficiente

    “El evangelio anunciado por mí, no es según hombre…”