Lectura bíblica: Hechos 1:8
Reflexión
Este domingo continuaremos hablando de lo que significa compartir nuestra fe.
Jesús dijo a sus discípulos que recibirían poder cuando viniera sobre ellos el Espíritu Santo y que serían sus testigos.
Ser testigo de Cristo no significa tener todas las respuestas ni ser un gran orador. Significa estar dispuesto a dar a conocer quién es Jesús y lo que Él ha hecho.
Quizás a veces pensamos que no estamos preparados, que no sabemos suficiente o que no tenemos las habilidades necesarias. Pero Jesús no nos llamó a depender de nuestras capacidades. Nos prometió la ayuda del Espíritu Santo.
Este domingo tendremos la oportunidad de seguir reflexionando sobre nuestra responsabilidad de compartir las buenas noticias y la ayuda que Dios nos ha dado para hacerlo.
Ven preparado para preguntarte no solamente qué has recibido de Cristo, sino también con quién estás dispuesto a compartirlo.
Las buenas noticias que hemos recibido no fueron hechas para quedarse solamente con nosotros.
Una pregunta para preparar tu corazón
¿Estoy dependiendo de mis propias habilidades o estoy confiando en el poder del Espíritu Santo para ser testigo de Cristo?
Oración
Señor, prepara mi corazón para adorarte este domingo. Ayúdame a escuchar tu Palabra con disposición para obedecer. Enséñame a depender de tu Espíritu Santo y a estar dispuesto a compartir a Cristo con quienes me rodean. Amén.





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